Entrevista Teresa Berganza

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Teresa-Berganza3

TERESA BERGANZA
GRAN HOMENAJE A TERESA BERGANZA
en el
TEATRO REAL
de
MADRID
 
 

 
El nombre de Teresa Berganza está unido a mi adolescencia. Eran los años cincuenta y me regalaron La Rosa del Azafrán, una grabación con Teresa Berganza, Manuel Ausensi, Julita Bermejo y Gerardo Monreal. Entonces la descubrí. Han pasado 59 años. Posteriormente la volví a reencontrar en sus interpretaciones.
¿QUÉ MÁS PUEDO ESPERAR,
SINO QUE TE QUIERAN?
Son 80 años en la vida de Teresa Berganza (16 – III – 1933), que, al mirar hacia atrás, no le embarga nostalgia.
·         No, no tengo nostalgias. He tenido tanto en mi vida que no puedo tenerla. Una voz que me quedé sin voz, lo dejé. Ya he hecho todo lo que he tenido que hacer. Al ver mi biografía veo que llevo 58 años cantando y 200 discos. ¿Qué más puedes esperar, sino que te quieran? Soy muy feliz enseñando. En París he montado con los chicos jóvenes, entre 30 y 32 añosLitaliana in Algeri  – ópera de Giaccomo Rossiniy estaba para ponerla en el teatro. ¡Qué mejor homenaje que ese trabajo me lo entregasen a mí!
MIENTRAS CANTABA
NUNCA HE QUERIDO OÍR MIS DISCOS
En esos discos de zarzuela y ópera, queda para siempre su voz, en principio más para los oyentes que para ella porque
·         mientras cantaba nunca he querido oír mis discos. Me daba miedo de que no estuvieran bien. Yo escogía las tomas que pensaba estaba mejor, y después, a lo mejor, salía otra. Descubro aquella nota que no me gusta o el acompañamiento del pianista … El que dudase se debía a no sentirme segura, pues siempre buscaba más colores en mi voz. Ahora sí, los escucho y me digo ¿por qué he sido tan tonta de no haberlos escuchado anteriormente? Me han hecho vivir.
Además de la discografía, Teresa ha interpretado varias películas, de las cuales al verlas ahora constata que
·         hay cosas que ahora no me gustan. El brazo no debería estar así …, pero eso ya no importa porque ya no tiene arreglo.
En la década de los cincuenta Ataulfo Argenta (Castro Urdiales, Cantabria, XI – 1913Los Molinos, Madrid, 21 – I1958) dirigió un buen número de títulos de zarzuela en la década de los cincuenta. Esperaba llegar a las 100, pero la muerte se lo impidió.  El elenco de cantantes era común en muchas de ellas: Toñy Rosado, Ana María Iriarte, Manuel Ausensi, Gerardo Monreal y Teresa Berganza entre otros. Fueron bastantes los títulos que Teresa grabó, pero nunca se subió al escenario para interpretarlas.
·         En aquel entonces las representaciones de zarzuela no eran como las de ahora. Siempre pensé que la Zarzuela tenía que tener un tratamiento de tipo operístico. Aquellas zarzuelas tenían un orquesta pequeña y no tenían el nivel de lo que ahora se hacía.
PORQUE DIOS LO QUISO
O
LA VIDA ME PUSO AHÍ
 
Teresa Berganza estudió piano y canto en el Conservatorio de Madrid, donde obtuvo el Primer Premio de canto en 1954. Debutó en esa ciudad en 1955.
·         Muchos premios pero no me contrataban. Si no llego a pasar los Pirineos, yo no estoy aquí. En 1957 necesitaban una DorabellaCosí fan tutte, Mozartpara el Festival de Aix-en Provence(Francia). Mi profesora de entonces me dijo: «Ahora empezará tu carrera profesional«. Y así fue.
Esto del «canto lírico» no fue algo premeditado o tomado de modo consciente.
·         El cantar es la mejor decisión que tomado en mi vida, pero no fue algo que hubiera previsto. Nací para la música. Desde pequeña mi padre metió el gusanillo de la música y ya no pude vivir sin la música. Yo estudiaba piano y lo del canto vino, para los creyentes «porque Dios lo quiso» y para los no creyentes «la vida me puso ahí«. Empecé a estudiar canto y tras cuatro años en los que estudié una barbaridad y cantaba. Fui a Alemania, Francia e Italia para aprender los idiomas. Aunque he sido cantante de ópera y he oído mucha ópera, también me gusta ori música: Chopin, Scarlatti… la música la llevo dentro y a través de todos los instrumentos: piano, violoncello…
DE LAS PELÍCULAS DE CARMEN SEVILLA
A LOSGRANDES TEATROS DE ÓPERA
En aquellos años de aprendizaje supo mantenerse por sí misma.
·         Estudiaba y me tenía que ganar la vida. Por eso participé en películas de Carmen Sevilla, en espectáculos de Juanita Reina y Juanito Valderrama. Cantaba en el coro y me vestía de gitana. Con Juanito Valderrama canté a dos voces. Por cierto Valderrama tenía muy bien colocada la voz. Con ese dinero podía pagar al pianista, a un profesor francés y mis vestidos. Y hablando de vestidos, el vestido que llevo en el Homenaje es una sorpresa.
A partir de entonces su carrera fue un meteorito, y en la vida ha hecho tantas cosas que según sus alumnos
·        los 80 años son 180 años por la intensidad con que los he vivido.
NON CANTO PIÚ LA NORAM, TERESINA.
 FOTO: JAVIER DEL REAL
De su vida como cantante  echa de menos
·         no haber cantado la Norma con la Callas, pero si lo hubiera hecho no hubiera vuelto a cantar, pues no estaba preparada. Cuando me sentí más segura y se lo propuse, Callas me respondió«Teresina, troppo tardi, no canto più la Norma«.  Nunca he forzado la voz para cantar roles que me día y que yo, por mi tesitura, no podía cantar. Me negué a cantar La Traviataen la Scala y eso que era un montaje de Visconti. Se habían equivocado del todo al elegirme. Como soy bajita hubiera hecho una Traviata chiquita. He dicho muchas veces que no y yo digo a mis alumnos que «hay que saber decir que no». Mi repertorio es reducido y cuando, pero es bonito y cuando canto a Rossini o Monteverdi me siento muy bien, y cuando canto a Mozart subo a los cielos. Yo cantaba y me llevaban de un sitio a otro. Nunca tuve que hacer audiciones. Venía un director y me proponía «¿Quieres cantar en la Scala?»y yo decía. «¡Claro!» He tenido la voz que he tenido, así como una personalidad muy propia.
LA MÁS JOVEN, LA MÁS GUAPA, LA MÁS LOCA
Esta personalidad, muy suya, le ha llevado a ser
·         dueña de mi carrera como cantante, pero la vida es más difícil. Es muy difícil cantar mal y fácil cantar bien, en cambio es difícil vivir la vida de artista pues es un ciclo: avión- hotel – ensayos – avión – casa. Son los únicos tres lugares en que te mueves, fuera de tu casa. Yo me llevaba a mis niños y estábamos en la habitación del hotel. Yo me ponía un esparadrapo en la boca, para no hablar y no dañar la voz, y los niños jugaban en la habitación. Por otro lado, no me gustan las fiestas, no bebo porque me mareo y tampoco me gusta comer. Más bien soy deportista y me gusta subir a la montaña. Soy también muy hogareña y conventual. A veces me pregunto ¿por qué ahora no me voy a un convento?, pero pienso que a mis hijos y mis nietos los tengo que ver.
  
Quien ha definido a Teresa Berganza es su nieta, que en su colegio dice de ella:
·         «Mi abuela es la más joven, la más guapa y la más loca».
SOY LA OVEJA NEGRA DE LA LÍRICA
Otro de los rasgos de su personalidad la expresa ella misma cuando se enfrenta con nuevas tendencias musicales:
·         Soy la oveja negra de la lírica, porque digo lo que siento, He oído mucha música y habiendo sido una cantante mozartiana no conozco todo Mozart, Rossini, Puccini, Wagner, Stravinsky o Vivaldi…, por eso, los días que me queden de vida, me dedicaré a conocer a los que me gustan. Con respecto a los nuevos aires musicales, me pasa lo mismo que con la pintura moderna, no me gustan. No quiere decir que sea retógrada, sino que soy cabezota Por ejemplo desde Goya a Tintoretto me hacen llorar y con Durero es el «sumum», se me caen las lágrimas. Pero ver un cuadro con un redondel y un puco, pues…no lo entiendo y no me gusta. No me dice nada.
FOTO: JAVIER DEL REAL
De todas formas, en este reposo de actividad lírica, Teresa rectifica:
·        Ya no soy más la oveja negra. Cuando se representa algo que me gusta, voy al teatro y si no me gusta, no voy. Suelo ir unas 3 o 5 veces al año. Voy también a los conciertos. Voy a ver todo aquello que tenga una seguridad de que lo voy a pasar bien.  
 
Otra lidia de Teresa fue torear a los directores de escena, que, en estos últimos tiempos, han cobrado mayor protagonismo.
·        He dicho tantas cosas de los directores de escena que ya no digo nada más. Van a venir y me van a cortar el cuello. De todos modos el verdadero director y el que decide es el director de orquesta. Recuerdo que en Las Bodas de Fígaro, de Karajan(1908 – 1989), el director de escena Jean-Pierre Ponello (1932 – 1988), me puso en la parte de atrás y Karajan le corrigió:«la quiero más adelante».
 
LA PASIÓN ME MATA Y ES PELIGROSA
Algo que, a veces, la pierde es
·         que soy muy apasionada. La pasión me mata y es peligrosa. Recuerdo en un Wherter, el Covent Garden en Londres, candaba con Alfredo Kraus, que era guapísimo, y caí encima de él de un modo apasionado y me dijo «te vas a quedar sin voz», y tuvo razón. Al interpretar mi Charlotte me sentía muy emocionada. Pero soy así. Ahora voy a la psicóloga dos días, hago yoga y me aburro. Me dijo :Sigue siendo como eres». No se puede cambiar lo que una es.
UN ROLLS ROYCE Y DOS GALGOS
 
Teresa cogió los tiempos de la ópera en que se estilaba el «glamour», para las grandes divas de la ópera:
·         Conocí la alfombra roja. En Nueva York con motivo de Litaliana in Algeri, llegaba al teatro en un Rolls Royce con dos galgos dentro. Descendí con ellos. Pero yo he vivido todo eso no como una gran diva, sino como la Cenicienta. Siempre he estado muy emocionada y hasta hoy por lo que me ha tocado en mi vida. He vivido con ello, pero manteniendo una cierta humildad. En otra ocasión, en Inglaterra, iba en el tren, en el que viajaba la Reina y me vinieron a decir «la reina le invita a tomar el té». Pero todo eso, no lo he visto pensado que es algo que se hace «por lo que soy » y no he dicho nunca «¡Cómo soy!» sino «qué bonito, es como si estuviese en una película». Estupendo ser así y no se trata de una humildad falsa. Algo similar a lo que me ha sucedido al entrar aquí(la rueda de prensa ante el homenaje) , me ha dado un vuelco el corazón.
FOTO: JAVIER DEL REAL

HOMENAJE CON SORPRESA INCLUIDA
 
Gerard Mortier, director artístico del Teatro Real, subraya:
·         Tenemos una sorpresa para Teresa. Ya hemos mencionado algunos nombres de los que van a actuar en la Gala Homenaje. Cuando escucho a Mozart y Rossini, escucho las grabaciones de Teresa, y no pude seguirla por los escenarios del mundo, porque en aquellas época yo no tenía dinero. Ella posee un estilo perfecto. En el Teatro Real estamos muy contentos de poder ofrecer este Homenaje. Teresa es la juventud y la energía.
Por parte de Teresa su estado de ánimo ante el Homenaje del día 21 lo define:
·         Estoy muy emocionada y por ello, ese día, sería bueno que estuviera un médico si lo tenéis, por si acaso. Los artistas somos muy sensibles. Este homenaje es propio de las grandes divas. En París se me hizo un homenaje por un «petit comité» de estudiantes por los cursos. Cuando en El amor Brujo que interpretaba la bailaora flamenca La Lupi,  salió mi voz cantando El fuego fatuo, lloré. Cuando Mortier me propuso lo de este  homenaje, tal vez siendo una inconsciente, dije que sí.  No sé si me lo merezco, pero se va a hacer. Y que lo haga el pueblo de Madrid, porque yo sigo llamando a Madrid pueblo pues me gusta, es un valor añadido. Soy madrileña. Nací en la Calle de San Isidro, y sigo siendo de Madrid. Nunca se me ha ocurrido vivir fuera en el extranjero. Y también es importante el que el homenaje sea en este Teatro, al que llegué tarde y nunca pude cantar ópera. Sí recitales cuando era Auditorio. Este teatro lo considero mío porque es de mi pueblo.
Los nervios no se han apoderado de ella.
·         No estoy nerviosa, otra cosa es que tuviera que cantar. Estoy muy feliz. Duermo regular. Me han maquillado y vestido de modo muy original. Vamos, me han puesto mona.
 
DESAYUNO EN LA CAMA , ME ENCANTA
FOTO: JAVIER DEL REAL
El día a día actual de Teresa se desenvuelve:
·         de modo tranquilo. Duermo todo lo que puedo. Desayuno en la cama, que me encanta, con una de esa antiguas bandejas acolchadas que se adaptan muy bien. Mientras tengo el ojo medio abierto y cerrado pienso en lo que son mis obligaciones de ese día. Me ducho y canto en la ducha, para saber cómo estoy. Viajo mucho con eso de la clases magistrales que imparto. Aprovecho para ver a mis hijos y nietos que debería verlos más. Oigo música, no todo lo que desearía. En la cabecera de la cama tengo 10 libros que voy leyendo. Ahora leo una biografía deMaría Antonietade Stefan Zweig. Es fascinante la vida de esa mujer. Salgo a pasear una hora y media. Salgo muy poco a otras actividades. Me encanta coser y toco en el piano a Bach y Mozart. Tengo que tocarlo despacio y repetir algunas notas, no como cuando era joven. En la Televisión veo el programa Mezzo que es muy interesante. Si no me gusta la cierro y se acabó. Ayer pusieron una Carmen con una cantante rusa.Carmen es otra cosa. La quité. Esa escuela rusa que hay a veces…Tuve una alumna rusa que me dijo «no puedo cantar La Traviata«. Le dije «cántamela al oído», y pudo cantarla interpretándola de un modo más suave. No hay que chillar par cantar.
YO NO OÍA LOS DISCOS DE OTROS,
TIENDES A COPIAR
Muchas veces se piensa que el mundo discográfico podría ser una escuela de canto y para los nuevos cantantes tener una referencia
·         me parece muy bien que se tenga esa referencia, pero no creo que sirva mucho. Recibo visitas de jóvenes cantantes entre 18 y 20 años que desean imitar a este u otro cantante. Recuerdo a una niña Rusa. me dijo«canto todo su repertorio» Me admiraba y quería ser mezzosoprano, porque «no tengo agudos»me dijo. Sin embargo no tenía centro para ser mezzosoprano. Le pedí que cantara y llego a un Mi sobreagudo. Era soprano ligera y quería cantar como yo. Los discos pueden servir como referencia. Yo no los oía pues tienes tendencia a copiar. Por eso, en las clases no intento dar consejos, pues es muy difícil. Lo que sí constato es si hay música o no en el cantante y les recomiendo el repertorio que les viene bien o decirles «no cantes esto» o «evita forzar la voz». El secreto de la voz en la ópera es no cantar aquel repertorio que no te va.
«LA DIVINA IMACIENTE»
Las lecciones que imparte comienzan con
·         un ¡Hola! y una gran sonrisa. Siempre hay que sonreír, aunque sea forzado. Después atender a cada uno individualmente, pues cada alumno tiene su propia personalidad, ya que es un ser humano. Mi padre siempre me llamaba«La divina impaciente» (2)y nunca pensé que podría tener tanta paciencia, pues no paro hasta conseguir lo que quiero del alumno. Pienso que habré dejado en ellos alguna semilla, que después germinará. Es un trabajo apasionante. También intervengo en el modo gestual. En 1898 cuando el cantante mencionaba «il cuore» se llevaba la mano al corazón, o bien se llevaba la mano a los ojos, cuando se expresaba el llanto. Hoy ya no se trabaja así y te encuentras con que algunos alumnos lo hacen. La ópera es teatro y hay que tener en cuenta la mirada, la posición del cuerpo, el gesto, algo sobre lo que el director de teatro y maestro Giorgio Strehler tenía muy en cuenta.
LAS NUEVA MEZZOSOPRANOS
 
Acerca de las nueva mezzosopranos suspende su juicio.
·         No he oído a las de ahora. Puedo juzgar sobre las de mi generación. Puedo oír los discos, pero sobre ellos no juzgo. Hay que verlas actuar en el teatro. Recuerdo una mezzosoprano francesa que cantó en el Real, interpretando a Querubini. Me encantó y comencé a aplaudir. Un señor que estaba a mi lado en el palco, me espetó:«Mozart no se aplaude». Le miré y le dije «soy Teresa Berganza. Entiendo de esto y lo ha hecho muy bien, y además aplaudo porque me da la gana«. (3)
Con respecto a la dificultad por salir adelante de los cantantes actuales, una vez que se prodigan más y menos el género lírico Teresa no se atreve a pronunciarse.
·        No lo sé, si lo tienen más difícil pues no estoy metida en lo que pasa ahora. De los managers y directores de teatro sólo conozco a Mortier. No me gusta juzgar sobre algo que no sé cómo funciona. De todos modos quien canta bien, canta, y el que canta regular de nada le valen todas las promociones que se hagan. No sé de cantantes maravillosos que se hayan quedado en casa.
TERESA, JAVIER Y CECILIA
LO MÁS POSITIVO DE MI VIDA
De toda su vida lo que más valora son
·         Mis hijos. Es lo más positivo de toda mi vida. Los tres niños que he parido son los más hermosos para mí. Tres hijos estupendos. Nunca he tenido tanta emoción como cuando salieron de mi vientre.
De su matrimonio, en 1957, con el pianista Félix Lavilla (Pamplona 1928 / Madrid, 2013) tuvo a sus tres hijos: Teresa, ama de casa, y que le ha dado dos nietas; Javier, que se dedica a la grabación de discos de música clásica, y Cecilia, que es soprano lírica.