Eva Ausín. Entrevista

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entrevista1 Eva Ausín, Directora y Autora del Musical “… en tercer grado”, estrenado en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao el 26 de diciembre de 2013   OPERA WORLD: Hola, Eva. Éste es tu tercer musical, y el tercer año consecutivo que estrenas una obra. Visto el resultado, además de muchísimo trabajo y una desbordante creatividad y capacidad de convocatoria, de dónde viene este ímpetu arrollador y este deseo de crear belleza a través de la música, la palabra, la danza y la escena, del género del Musical, en una palabra. EVA AUSÍN: Hola, Alberto (no hay quien se resista ni pueda mitigar de cualquier modo su imperturbable sonrisa). Mi casa siempre ha estado rodeada de música; la mayor parte de mi familia, tanto la bilbaína como la vallisoletana, estudió la carrera de piano, música, canto… a diario se escuchaba en las habitaciones Madame Butterfly, Tchaikovsky o el concierto de Aranjuez, una tormenta de música erudita y, como dicen las abuelas, “de bien”, un caldo de cultivo para educar el oído. Y, como la tradición mandaba, las tres hijas Ausín estudiaron esta disciplina, en uno de los mejores centros de enseñanza de música clásica, Juan Antxieta, en Bilbao. Allí cursé durante ocho años la carrera de música e instrumento, eligiendo, como la pauta de mi hermana mayor marcaba, el piano. Durante mi formación musical, tuve la primera oportunidad de actuar ante el público, gracias a las audiciones de piano que organizaba el centro, con bandas sonoras, temas populares, villancicos…para el deleite de los padres y sorpresa de amistades, así como conciertos que el coro de cámara dirigía y donde tuvimos la oportunidad de debutar en diversos eventos musicales. Mientras terminaba mi Bachillerato, ya hacía mis primeros pinitos en redacción de guiones, tanto para la revista del Colegio como novelas que se quedaban en mis cajones, esperando que “algún día” salieran a la luz. A la par, estaba terminando el Ciclo Superior de Música y Piano y, casi por inercia y más por algo innato que meditado, comencé a estudiar danza. Ya a una edad muy tardía, a los 18 años. Pero es que el baile no estaba en mis planes, digamos que una cosa llevó a la otra y cuando acabé los estudios de música, comencé casi por inercia los de danza, mientras comenzaba la carrera de Ciencias Políticas y Sociología en la Universidad de Deusto. O.W: Piano, guiones, novelas, baile… ¡y Ciencias Políticas y Sociología! ¡Menudo cóctel! Ahora me lo explico todo… E.A: Sí, ¿no? (Se ríe y continúa, consciente del cumplido de mi comentario) Como era una niña (seguía siendo) muy cañera, no hice el camino “correcto” o “recomendado” de la danza, que empieza por el clásico y sigue por lo que denominamos “lo moderno”, sino que empecé directamente por los estudios urbanos: hiphop, funky, jazz Broadway, disciplinas energéticas de baile y actuaciones solitarias en escena. En Bilbao, por desgracia, estas especialidades eran casi desconocidas y, salvo un par de profesores de funky, la instrucción en estilos urbanos era prácticamente nula. Así que, en cuanto podía y mis padres me dejaban, marchaba a Barcelona, Madrid o Valencia a lograr los ansiados estudios en danza moderna. Mientras estudiaba la carrera universitaria, trabajaba de azafata y fue con ese dinero con el que empecé a viajar para formarme en centros especializados: la Urban Dance Factory, Barcelona Dance, FEDA, asistiendo a todas las convenciones oficiales de danza moderna. Sólo pasaron seis meses cuando me hicieron mi primer examen para profesora de hiphop. El peor momento de mi vida en lo que a nervios se refiere, pero quien no apuesta no gana y, afortunadamente, lo superé y enseguida me ofrecieron trabajo como profesora, comenzando en el Body Center de Derio – lugar donde dirigí, años más tarde, mi primera convención de danza moderna, por deferencia al sitio que me había dado mi primera oportunidad -. Pocos días después comenzaron a llamar de otros centros deportivos y academias: Timbal, Body Gym, Nivel3, Kancho Oyama, Metropolitan, Danza Libre… un cúmulo de clases de todos los estilos, que exigía un férreo reciclaje. Por ello, me formé en Nivel II en actividades dirigidas (aerobic, sept, fitness), para completar mi perfil de danza con el de estilos aeróbicos. entrevista5 O.W: Y, de la danza, al teatro musical… E.A: Así es. De la mano de mi amigo y mentor, Sergio Bilbao, comencé a asistir a talleres de teatro musical que poco a poco iban teniendo cabida en Bilbao. Talleres de expresión, dirección actoral, creatividad… Y tras casi diez años asistiendo a miles de certámenes y conociendo y compartiendo escenario con unos magníficos profesionales, nos juntamos unos cuantos compañeros de diversas disciplinas artísticas y nos propusimos: “¿Por qué no hacemos una convención nosotros?”. Fue una apuesta “a la bilbaína”, totalmente, organizar una convención bajo el nombre de LET’S DANCE – nombre inventado en un instante, mientras conversaba telefónicamente, tras haber visto la película “Shall we dance?” de Jennifer López y Richard Gere -. Let’s Dance, bajo el paraguas de una desconocida Eva Ausín. Bien, digamos que pusimos toda la carne en el asador. Ahí conocí a mis primeros compañeros de batalla, que hoy en día siguen siendo mis fieles aliados: Mónica Docasar, Doris Palao, Sergio Bilbao, Aketza Isasi… Una convención que, como me dijeron, “nadie daba un duro por ella”, pero que fue un inesperado y grandioso éxito, un gran evento que hoy en día lleva más de ocho ediciones, con un aforo increíble y alcance internacional. O.W: Y de una convención, a numerosos eventos artísticos… E.A: Así es, eventos que yo ya coreografiaba, dirigía y producía. Al principio, relacionados con el mundo de la danza, pero luego con el teatro y el canto, ampliando mi equipo e introduciendo a otros artistas en diversas áreas, como Garazi Azanza en el canto, Cristina Rico en la danza o Ainhoa Duque en interpretación, conjugando una combinación preciosa de estas tres magníficas disciplinas. entrevista4 O.W: Y llegamos a los musicales. E.A: Así es. Llegó un día en que la idea que nos rondaba por la cabeza a unos cuantos, había que hacerla realidad: dirigir y crear un MUSICAL. Y qué mejor tema que la historia (adaptada) de nuestras vidas: “Let’s Dance! El Musical”, un espectáculo precioso, lleno de magia, ilusión, magníficos profesionales que se unieron en una aventura fascinante, nuestra aventura. Una comedia musical que tuvo 8 funciones en el Teatro Campos Elíseos de Bilbao, con increíble aforo y fantásticas críticas. Tuve el honor de componer la mayor parte de los temas musicales, escribir el guión y dirigir a la primera compañía 100% vasca que crea un musical moderno 100% original, compartiendo escena con unos cuantos bailarines del programa televisivo FAMA A BAILAR.   O.W: Y de este musical, al siguiente, “Asuntos Pendientes en Navidad”. Y de éste, al presente: “…en Tercer Grado”, una comedia en formato thriller inglés, donde se conjuga el teatro, el canto, el baile… E.A: Sí,un importante salto cualitativo, una mejora sustancial en todo el proceso artístico, pero, sobre todo, en sus integrantes, magníficos profesionales tales como Koldo Villar, Alberto Núñez, Martín Barcelona, Charo Picazo, Maitane San Nicolás… que hacen que el proyecto cobre vida propia y brille con toda su intensidad. entrevista2 O.W: Doy fe, porque he podido ser testigo directo de la calidad de la propuesta y del nivel artístico de sus intérpretes. Quiénes forman actualmente la Compañía. E.A: Hoy en día, Let’s Dance cuenta con 40 personas en su compañía, que ya no podemos llamar amateur, porque su trayectoria y artistas no merecen tal categorización… O.W: Pero… E.A: El problema es que a pesar de lo que te esfuerces, todo lo que puedas llegar a crear, componer y dirigir y todas las horas incontables que aportes, la ayuda institucional es realmente escasa y parece que no apuestan por las nuevas iniciativas culturales o artísticas de los jóvenes… aunque los proyectos hablen por sí mismos y la taquilla también. Siempre me preguntan (los primeros, mis padres): “¿Pero, ya te compensa todo esto?” Pues, aunque parezca mentira, sí, porque cuando salen todos a saludar, el público se pone en pie y la compañía llora de emoción, eso lo compensa todo. Este año compongo 11 de los 13 temas musicales que suenan en el musical, soy co-guionista y directora artística de la obra. Todo un reto, pero ha sido un año precioso. Gracias a la compañía del 2013, hemos podido actuar en otros muchos espectáculos, como la adaptación del musical de Disney “El Jorobado de Notre Damme”, Cabaret Express, adaptaciones de temas musicales para teatros… en fin, un lujazo. Y… hoy por hoy, sigo apostando por Let’s Dance, porque me ha ocurrido lo que suelen llamar “el sueño americano”, un sueño que se ha hecho y se está haciendo realidad. ¿Tropiezos? Todos lo que quieras y más. Pero, si no, ¡no habría anécdotas para contar en las entrevistas! entrevista3 Acaba riéndose, con esa risa contagiosa que lo llena todo. Podría decirle algo más, agradecerle su tiempo, decirle que ha sido un honor trabajar bajo sus órdenes, en ocasiones más que severas… pero no le diré nada, porque está ya todo dicho. Entre nosotros. Pero sí diré una cosa a las instituciones: sean inteligentes, apoyen el talento autóctono, porque, si no son capaces de apreciarlo como se merece, se marchará muy lejos, y habrán perdido una de las mayores riquezas de las que, si quisieran, podrían disponer. Si quieren saber más sobre esta creadora y luchadora bilbaína, Doctora en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad de Deusto, les remito a su página web. No les dejará, cuando menos, indiferentes:   www.eva-ausin.com  Alberto Núñez