Fagioli un contratenor de belleza sopranil

58

El cantante argentino aborda un repertorio de óperas de Handel

El universo de los contratenores es cada vez más rico en intérpretes y su cuerda cada vez más extensa. Por citar a los más reconocidos mundialmente, algunos verdaderos astros, sobre todo, de los repertorios barroco y clasico refiramos a Paul Esswood o James Bowman, Andreas Scholl, Brian Asawa, David Daniels, Philippe Jaroussky, o Andreas Scholl…a quienes viene a sumarse el argentino Franco Fagioli a quien se disputan los más importantes coliseos mundiales y que cuenta con una amplia discografía de recitales y operas completas para varios sellos habiendo grabado últimamente para universal y desde hace tres años para Deutsche Grammophon. Para el prestigioso sello amarillo alemán ha preparado un muy atractivo repertorio de arias de ópera de Handel, autor del que es un consumado especialista, como lo prueban sus éxitos en obras tan emblemáticas como «Il trionfo del tempo e del disinganno», «Teseo», «Rodelinda», «Julio César», «Ariodante», «Riccardo Primo» o «Tamerlano», muchas de las cuales aparecen en esta grabación que comentamos añadiendopse otras operas muy populares como «Serse», «Il pastor fido», «Partenope», «Rinaldo»…. con el fin de ofrecer a la audiencia las áreas más reveladoras y emblemáticas del músico de Halle.

Acompañado por el conjunto instrumental «Il pomo d’oro» bajo la rectoría de Zefira Vallova, se las ve con arias de bravura con ligados arpegios de complejas ascensiones al agudo, y resolutivos graves en rocallerías vocales barrocas, como en «Oreste», en «Crude furie» de «Serse», un dramatismo emocional en «Il pastor fido» y un primoroso legato lírico como en «Rinaldo» o el largo «Ombra mai fu» de «la misma ópera del que ofrece una versión intensa muy sopranil desde el intenso crescendo inicial, al extremo de ser una de las mejores que se han escuchado en la cuerda de contratenor. Los ejemplos equivaldrían a citar todas las obras del programa

Fagioli, posee una técnica que le consiente atacar con esmero todas las agilidades, sin temor de acceder a notas estratosféricas y al tiempo ser rotundo en los cimentados graves. El repertorio elegido le permite poner de manifiesto estas virtudes unidas a una intencionalidad expresiva muy acorde no solo con la música sino con la intención del texto haciendo uso de una vocalización tan clara como esmerada.

Antonio Gascó