El feliz encuentro de Juan Diego Flórez con las óperas de Mozart

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El feliz encuentro de Juan Diego Flórez con las óperas de Mozart
El feliz encuentro de Juan Diego Flórez con las óperas de Mozart

Es la primera vez que Juan Diego Flórez se adentra discográficamente en el repertorio para tenor de las óperas de Wolfgang Amadeus Mozart. Aun así, el tenor peruano ya tenía familiaridad con la música del salzburgués, pues suele interpretar con asiduidad su música en recitales, pese a que hasta ahora no ha cantado completo ningún rol mozartiano sobre el escenario, pero lo hará muy próximamente debutando como Don Ottavio en la ópera Don Giovanni.

En este su último álbum para el sello Sony Classical, Flórez nos presenta su atractiva incursión en Mozart a través de 9 arias de ópera y el aria de concierto “Misero! O sogno… Aura che intorno spiri” KV 431 (425b), en el que, como colofón, regala un auténtico despliegue de oficio teatral desde el amplio abanico expresivo del recitativo hasta la apoteósica conclusión virtuosística del aria. Secunda al tenor lírico-ligero una magnífica formación suiza que sigue los criterios de interpretación historicista, la Orchestra La Scintilla, que suena muy compacta conducida con nervio por Riccardo Minasi, exhibiendo textura y gran aparato instrumental, con tempos muy vivos en sus vehementes ataques en cuerdas y trompas, sin olvidar aportar calidez en las maderas.

El disco, grabado en Zurich en el presente año, evidencia la gran adecuación que la voz y el estilo canoro de Juan Diego Flórez poseen para ciertos personajes, como en el caso de la ópera La clemenza di Tito con sus dos arias, “Del più sublime soglio!” y “Se all’impero, amici Dei”, en las que define tanto la autoridad como la magnanimidad del emperador. Una de las mayores bazas de sus portentosas cualidades vocales es sin duda su facilidad para afrontar la coloratura más enrevesada en el repertorio belcantista, que es hasta el momento su principal caballo de batalla, y a esa facultad del virtuosismo vocal, que va pareja a su facilidad para el agudo, seguro e insolente, se pliegan aquí dos arias di bravura: de un lado, “Fuor del mar”, del personaje titular de la ópera Idomeneo, de otro, “Si spande al sole in faccia”, aria de Alessandro de Il re pastore, en las que Flórez se afana en ir salvando los escollos con entera naturalidad, haciendo sencillo lo difícil.

En la línea de canto diáfana y clara que exigen en general los personajes mozartianos, Flórez se mueve con desenvoltura. Y es precisamente en las hermosas arias de tempi más lentos y pausados donde mejor se puede disfrutar de la pureza de su fraseo (la cantabilità) y la suavidad de la línea, de su genuino timbre varonil y de apreciar en general la madurez vocal y entera musicalidad de este genial artista de nuestro tiempo. Mientras que el aria de Belmonte de El rapto en el serrallo adquiere una especial elocuencia en su combinación de lirismo y agilidad, el aria del retrato del personaje de Tamino de La flauta mágica no alcanza sin embargo a resultar tan conmovedora y tan plena de candidez, aunque sea muy grata de escuchar. Lo mismo acontece con el aria de Ferrando, “Un’aura amorosa”, de Così fan tutte, un tanto elevada en el tono, y donde el peruano reviste de cierta fragilidad su canto. Alguien podría pensar que sus subyugadoras versiones de las dos arias de Don Ottavio de Don Giovanni (“Dalla sua pace” e “Il mio tesoro intanto”), con sus ligeros adornos en la línea vocal de la reexposición, son fruto del capricho del intérprete, pero lo cierto es que, al margen de veleidades, este trabajo discográfico avala más que suficientemente al tenor peruano para empezar a afrontar papeles mozartianos en los escenarios. Así lo esperamos.

Germán García Tomás