‘Frida’ un producción digna del mundo maravilloso de la pintora

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Con el teatro en pleno de pie y bajo una lluvia de “Bravos”, culminó el sábado 16, el estreno en el Miramar Cultural Center de la ópera Frida, del compositor Robert Xavier Rodríguez, con libreto de Hilary Belcher y monólogos de Migdalia Cruz. Esta puesta de la Florida Grand Opera (FGO) original del Michigan Opera Theatre ostenta a los mismos cantantes en los roles principales de Frida Kahlo y Diego Rivera, Catalina Cuervo y Ricardo Herrera. Este último con este rol debuta en la FGO.

Cuervo fue sin duda la más aplaudida, no sólo porque su personaje es el centro de la obra, sino porque su trabajo tanto actoral como vocal resultaron encomiables en sumo grado. El físico de la famosa pintora, extremadamente menuda y afectada de problemas óseos en sus últimos días es un desafío para cualquier cantante que no tenga una figura que pueda acercarse a esa realidad, sin embargo, Cuervo suple con su arte esa diferencia y logra que el público olvide enseguida la diferencia aparente para identificarse con la efectiva interpretación de la excelente cantante. Su hermosa voz se pasea por los distintos estilos, de lo operístico al teatro musical y a las canciones tradicionales mexicanas. Su seguridad escénica y su irreprochable ejecución son el motor fundamental de esta obra, digno homenaje a una figura cimera de la cultura de México y del mundo.

Con una voz igualmente hermosa, Herrera alcanza también sus momentos de brillo como Diego Rivera, el famoso muralista, gloria de la pintura universal que fuera compañero sentimental de Frida por mucho tiempo, y su esposo por varios años. Jessica E. Jones, como Cristina Kahlo, la hermana de la protagonista, mereció sus aplausos en solitario. Evan Kardon, a quien aplaudimos esta temporada por su magnífica Barbarina, aquí demostró su versatilidad como Mrs. Ford. Zaray Rodríguez, talento local, estuvo muy bien en los breves papeles de la madre de Dima y Lupe Marín; mientras que Mariya Kaganskaya se ganó sus aplausos como Mrs. Rockefeller y Natalia Trotsky. Dominick Corbacio también muy bien como Alejandro y como León Trotsky, a pesar de que su físico no iba con el personaje histórico. Dylan Morrongiello, Benjamin Dickerson, Sean Galligan y Simon Dyer, muy cumplidos en sus papeles menores.

‘Frida’ un producción digna del mundo maravilloso de la pintora
‘Frida’ un producción digna del mundo maravilloso de la pintora
Mención especial para la escenografía y los trajes de Moníka Essen y las luces de Nate Wheatley que han sido decisivos en esta puesta para resaltar los elementos surrealistas y el colorido que caracteriza la pintura de Kahlo, así como la cultura mexicana. Muy acertado el uso de proyecciones en la pantalla al centro que contribuía a la trama, a veces como decorado y a veces como elemento simbólico o narrativo. La música, que en palabras del propio Rodríguez es “en el estilo de Gershwin, Sondheim, Kurt Weill, cuya tradición disuelve las barreras, y extiende un denominador común entre la Opera y el Teatro Musical” estuvo excelentemente interpretada por la orquesta de la FGO, bajo la dirección de Roberto Kalb.

El éxito de esta puesta, es evidente, se debe al arduo trabajo realizado por todo el equipo, incluso los supernumerarios y los bailarines, pero una obra tan compleja donde se manejan, además de distintos estilos musicales, situaciones históricas, temas sociales y políticos y todo imbricado en las tempestuosas relaciones de dos grandes artistas, no puede lograrse sin una dirección muy sabia. Ese es el mérito de Marco Pelle que supo llevar este desfile de escenas, a veces escabrosas o de discutible contenido, con mano maestra que hace que la representación no se detenga y que su eclecticismo musical sea asimilado como justo marco del abigarrado panorama de la trama donde se plasma la grandeza y las debilidades de dos grandes artistas. No se la pierda.
Daniel Fernández