Homenaje a Manuel de Falla en Argentina

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Manuel de Falla
Manuel de Falla y el maestro Juan José Castro

El pasado 14 de noviembre se cumplieron 70 años del fallecimiento de Manuel de Falla en Alta Gracia, en la provincia argentina de Córdoba.

Un día antes había comenzado en esa ciudad mediterránea de la Argentina un festival internacional dedicado a homenajear la figura y la obra del gran maestro gaditano que, con la producción de la Fundación El sonido y el tiempo Internacional y el auspicio de la Fundación Archivo Manuel de Falla de España, convocó en tres ciudades de la Argentina a artistas de la talla de la Camerata Bariloche, la clavecinista Mónica Cosachov – quien además estrenó una obra propia: Homenaje a Falla, encargada por el Festival-, el Ballet Hispania, el guitarrista Eduardo Isaac y Enrique Llopis entre muchos otros de la más alta jerarquía.

MANUEL DE FALLA 70 años/7 ciudades tiene como objetivo recorrer las ciudades en las que vivió el maestro, pero con una característica particular: ha comenzado por la de Alta Gracia, Prov. de Córdoba en donde el compositor falleció y continuó en la ciudad de Córdoba (capital) y en Buenos Aires. Proseguirá recorriendo las ciudades “hacia atrás en el tiempo” en donde Falla residió. Durante 2017 serán sedes Paris, Madrid, Granada, Sevilla y Cádiz.

Durante los intensos 15 días que duró el Festival en Argentina, la presencia de Manuel de Falla, su obra, su personalidad y la influencia que ésta proyectó sobre el arte de nuestros países pudo ser apreciada en multiplicidad de conciertos, proyecciones cinematográficas, ballets, mesas redondas y conferencias tanto en el Museo Manuel de Falla y el Museo Nacional Estancia Jesuítica (entre otros lugares emblemáticos de Alta Gracia), como en los Teatros Libertador y Real de Córdoba capital y, ya en Buenos Aires, en el Centro Cultural Kirchner, el Museo de Arte Decorativo y la Biblioteca Nacional entre otros ámbitos de la cultura.

Tuvimos la oportunidad de participar en el cierre del Festival en Buenos Aires en dos presentaciones: la primera en el Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla” y la última en la Biblioteca Nacional.

El maestro andaluz, figura internacional indiscutida para el momento de exiliarse en Argentina, llega a Buenos Aires en 1939 y es acompañado con una no disimulada admiración por artistas y personalidades de la cultura argentina, entre los que se destaca claramente el compositor y director de orquesta Juan José Castro. Será él quien dirigirá en Buenos Aires varias de las obras del músico español y en particular el estreno póstumo de la versión en catalán completa y escenificada de la cantata escénica La Atlántida, que Falla había compuesto en gran parte en Argentina dejándola inconclusa y que fuera completada por su discípulo Ernesto Halffter.

El Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla” de la ciudad de Buenos Aires, institución en la que esta cronista tuvo el honor de formarse y en la actualidad de ejercer como docente, fue desde su fundación en 1919 un pilar en la formación de músicos en esta ciudad. Como comentara en la apertura del homenaje la Directora del Conservatorio, Prof. Silvia Lester, desde sus modestos comienzos con 40 alumnos y 7 profesores este Instituto oficial cuenta hoy con más de 2500 alumnos y casi 700 profesores. Al mismo tiempo es prueba de la admiración que la Argentina tuvo hacia el maestro, ya que se le impuso el nombre de “Manuel de Falla” al año siguiente del fallecimiento de Don Manuel y fue y sigue siendo la única institución musical oficial en llevar el nombre de un músico extranjero.

El homenaje que se realizó en su sede central, comenzó con una sólida interpretación de las “Siete canciones españolas” por la soprano Mariela Schemper y el pianista Enrique Morera, ambos profesores del Conservatorio. La paradigmática obra del maestro fue un comienzo inmejorable para adentrarnos en su espíritu artístico y en su tan peculiar personalidad, siempre íntegra y al mismo tiempo de un gran cosmopolitismo. Seguidamente el Prof. Sergio García Murillo presentó un registro grabado de una interesantísima conferencia que brindó el compositor argentino Roberto García Morillo en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1996.
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García Morillo había conocido a Falla no bien el maestro llegó a Buenos Aires y, también en su función de crítico musical, había tenido la posibilidad de realizarle varias notas y reportajes. Eso le permitió ser testigo de varias anécdotas y situaciones que comenta en la conferencia y que, con la magia de la propia voz, nos permitió acercarnos al mundo de Falla en la Argentina. El Mtro. García Morillo, también y durante largos años profesor del Conservatorio, ya no está con nosotros y sin embargo tanto ese fantástico registro como las fotografías que pudimos ver a continuación, (y algunas de la cuales reproducimos en esta nota) nos permitió viajar en el tiempo y acercarnos a esos grandes artistas.

Al día siguiente y en la Biblioteca Nacional se cerró el Festival en Argentina con una mesa redonda que convocó a figuras y estudiosos de la vida y la obra del gran músico español. Participaron los biógrafos y especialistas Jorge de Persia; Carlos Manso; Carlos Vilo, músico argentino estrechamente ligado a la persona y la obra de Carlos Guastavino quien comentó la relación entre Falla y ese gran músico sudamericano; Horacio Rébora y la sobrina nieta del compositor, la Sra. Elena García de Paredes quien es la Gerente en la actualidad de la Fundación Archivo Manuel de Falla de Granada.

Un momento particularmente interesante de la mesa redonda inicial fue la presencia de Jaime Pahissa (h) que, como ahijado del músico – quien era muy amigo de su familia y en particular de su padre, el también compositor Jaime Pahissa – dio detalles sensibles, graciosos y poéticos de la personalidad de Don Manuel siendo el único de los presentes que llegó a conocer en vida al maestro. Coincidentemente con las expresiones de García Morillo pudimos conocer a un Manuel de Falla sumamente escrupuloso y de gran generosidad en la seriedad de su arte, en la relación con los demás y hasta en su propia persona, su arreglo personal y su cuidado en la salud. Completó la presentación un estupendo recital de cello y piano con la participación de Christine Walewska, Ricardo Zanón y Daniel Golstein y obras del propio Falla, Jaime Pahissa padre, Carlos Guastavino (quien fue aconsejado por Manuel de Falla en Alta Gracia) y José Bragato (quien, con sus actuales 101 gloriosos años, además de compositor y arreglador de Piazzolla, era cellista de la orquesta que dirigió Falla en varias oportunidades en los conciertos que brindó en Buenos Aires).

Es digna de felicitación la tarea de los organizadores de un Festival de esta magnitud al que auguramos una continuidad tan exitosa, del otro lado del Atlántico, como la que lo acompañó hasta ahora.

En suma, gratos momentos que aunaron calidad, riqueza y emoción, y que nos acercan a una de las figuras más importantes y trascendentes de la Música del s. XX en todo el mundo. Y que nos permiten y nos ayudan a construir puentes entre nuestros países, nuestros artistas y sus obras para continuar un crecimiento espiritual que recuerde y sume y no deje en el olvido a los espíritus trascendentes que poblaron (pueblan) el Arte de nuestras tierras. Es nuestra misión.

María Laura Del Pozzo