III.- SUOR ANGÉLICA. DISCOGRAFÍA RECOMENDADA

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Antes de nada debemos destacar que, “Suor Angélica”, es una ópera mucho más compleja, vocal y orquestalmente, de lo que en un principio se podría pensar. En el plano orquestal es necesario un director que sepa sacar todos los matices de tan rica partitura. En el plano vocal, y para Suor Angélica,  se necesita una soprano lírica con facilidad en el registro agudo y con un toque spinto para poder vencer el clímax orquestal en la escena final. Es un personaje complicado, no sólo por las exigencias vocales del mismo y porque se pasa casi toda la ópera en escena, sino también por la tremenda carga psicológica que conlleva y que ha hecho que grandes sopranos como Victoria de los Ángeles nunca lo hayan cantado en directo y que otras, como Berverly Sills, lo retirasen tempranamente de su repertorio.  Es curioso cómo, según la soprano que interprete a la protagonista de la obra, se consiguen resaltar distintos matices, aspectos o visiones de Suor Angélica en sus diversos planos: como mujer, como monja o como madre.

Para la Zia Principessa, es necesaria una contralto. Dada la dificultad de encontrar una voz de este tipo, con garantías, muchas veces se ha echado mano de una mezzo con un buen registro de graves. Además, la cantante que se haga cargo de este personaje, tendrá la dificultad de representarlo o cantarlo, transmitiendo toda su crueldad y su frialdad pero sin caer en excesos o en histrionismos.

Son muchas las grabaciones oficiales y piratas de este título. Pero para nosotros, las más importantes y que conviene destacar son:

 

I.- Renata Tebaldi (Suor Angélica), Giulietta Simionato (Zia Principessa), Dora Carral (Suor Genoveva). Director: Lamberto Gardelli (1962. DECCA).

 

Convine resaltar que por el año la grabación le llega un poco tarde a Renata Tebaldi. Sin embargo, y pese que vocalmente y a partir del La exhibe un registro agudo bastante estrangulado, compone una excelente Suor Angélica, creando un personaje lleno de espiritualidad, de trascendencia y de capacidad de renuncia. Pese a esa dificultad en el agudo, todavía conserva su musicalidad, su timbre bellísimo y homogéneo, su squillo y su característica voz pura, requisitos fundamentales la caracterización del personaje. La gran mezzo Giulietta Simionato da vida a la Zia Principessa y mostrando su natural (sin trucos, como otras compañeras) timbre oscuro o grave y consiguiendo representar una excelente Tia:  fría distante y cruel, sin caer en los comentados excesos que desvirtuarían el personaje en otras grabaciones. Lamberto Gardelli, excelente concertador de voces,  saca todo el partido de tan minuciosa partitura.

 

II.- Victoria de los Ángeles (Suor Angélica), Fedora Barbieri (Zia Principessa), Lidia Marimpietri (Sour Genoveva). Director: Tullio Serafin (1957. EMI)

 

                  Victoria de los Ángeles, quién nunca cantó el personaje en escena, pone a disposición de la protagonista su timbre aterciopelado, puro, mórbido, cristalino y luminoso. Recrea una protagonista muy espiritual, poco terrenal (a diferencia de la anteriormente comentada Renata Tebaldi), cómo si ya hubiese aceptado o asumido,  ab initio, su fatal destino y el de su hijo.  A su lado Fedora Barbieri (la  que fue gran rival, en la década de los 50, de Guilietta Simionato) es la Zia Principessa, en una lectura un tanto exagerada y excesiva del personaje. Sus características lagunas técnicas, hacen que tenga que recurrir al registro de pecho para acentuar algunos graves. Tullio Serafin dirige la orquesta de la Ópera de Roma, con unos tempi excesivamente lentos, y a nuestro juicio inadecuados, que lastran la lectura de la partitura pucciniana y no consiguen extraer toda la brillantez que hay en la misma.

 

III.- Cristina Gallardo-Domâs (Suor Angélica), Bernardette Manca di Nissa (Zia Principessa), Dorotea Röschmann (Suor Genoveva). Director: Antonio Pappano (1996. EMI)        

 

Estupenda grabación. Quizás no sea, vocalmente, la mejor Suor Angélica la de Cristina Gallardo-Domâs, pero hace una lectura inteligentísima del personaje, combinando ese aspecto espiritual o trascendente de la monja que acepta -en parte- su castigo y su destino (como las lecturas de Renata Tebaldi o Victoria de los Ángeles) con otro ese aspecto más racial, acentuando el carácter de madre, de cierta rebeldía contenida por su situación y que lucha por tener noticias y por saber de su hijo y que no se resigna a su destino. Y todo ello sin caer en visiones más veristas o excesivas del personaje como han hecho otras sopranos como la norteamericana Diana Soviero. A su lado, Bernardette Manca di Nissa cumple -sin más- como  Zia Principessa.  Sin embargo, conviene destacar la maravillosa dirección de Antonio Pappano. Todos los matices y la riqueza de la partitura, las voces, los coros, “todo” va surgiendo de una manera natural, espontánea. Hoy en día no hay mejores directores para “Il Trittico”, y por tanto para “Suor Angélica”, que Antonio Pappano y Riccardo Chailly.

Por cierto, hablando de Cristina Gallardo-Domâs y de Riccardo Chailly, no podemos dejar de mencionar la excelente versión en concierto de este título en el año 1.999, en el Concertgebouw de Amsterdam – con Daniella Barcellona como Zia Principessa – y cuya maravillosa y emotiva escena final la pueden contemplar en youtube:

http://www.youtube.com/watch?v=QxlQ4_k2njY

Consideramos que, qué por unos u otros motivos, las  tres citadas son las grabaciones más recomendables de este título, pero hay otras que también debemos tener en cuenta. Citamos a los personajes principales (Suor Angélica y Zia Principessa), año de grabación, director y sello de grabación: Lucia Popp, Marjana Lipovsek (1987. Giuseppe Patané. Eurodisc); Katia Ricciarelli, Fiorenza Cossotto (1972. Bruno Bartoletti. RCA); Joan Sutherland, Christa Ludwig (1978. Richard Bonynge. DECCA);  Renata Scotto, Marilyn Horne (1976. Lorin Maazel. Sony Classical); Mirella Freni, Elena Souliotis (1994. Bruno Bartoletti. DECCA).

 

(continuará …)

Por Daniel Diz Portela.