Julio Bocca trae a Madrid al Ballet Nacional del Sodre con El Mesías de Händel

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Carlos Javier López

Julio Bocca presenta El Mesías, coreografía de Mauricio Wainrot sobre músicas de Händel, que la compañía del Ballet Nacional del Sodre Uruguay interpretó los días 6, 7 y 8 de noviembre en los Teatros del Canal de Madrid.

La coreografía, creada por el argentino Mauricio Wainrot, es todo un lujo. Inspirada en las coreografías neoclásicas reúne todos los elementos del ballet clásico: conjuntos, paso a dos, solos, etc. Los miembros del Ballet Nacional del Sodre bailan en un contexto muy moderno, dominado por un lenguaje expresivo que transgrede lo musical, y propone una visión personalista del Mesías. La elegancia domina la escena en todo momento, y es la nota dominante en un grupo de baile de gran categoría técnica en el que sobresalen solistas importantes con un gran futuro, si bien el principal resulta un poco inseguro. La música de Händel les inspira de forma espectacular, pero no se dejan llevar por ella. Más bien se crea una interesante dialéctica que sólo al final, con el Aleluya, converge en un solo canto, por otra parte algo naif. Todo casa, ritmos, figuras, movimientos, variaciones. Una delicia para públicos entendidos y profanos.

El espectáculo contó con el lujo de la música en directo, servida por la orquesta y el coro Verum y los solistas Sonia de Munck (soprano), Marta Infante (alto), Víctor Sordo (tenor), Francisco Crespo (bajo) a las órdenes del maestro jienense Manuel Coves. El Coro estaba preparado por Jordi Casas Bayer.

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Pese a ser una versión reducida de la obra de Händel, con 32 temas escogidos por el escenógrafo, el espectador que conoce el oratorio puede seguir un hilo conductor, implícito también en la danza. La música, pese a estar interpretada por una orquesta moderna, da el estilo, y convence por la visión espiritual pero jovial de Coves. De los cantantes solistas, se apreció la calidad estilística Infante y Sordo, que son artistas versados en el repertorio barroco, con técnica y emisión cocinadas a fuego lento en obras de este periodo. Por su parte, Sonia de Munck y Francisco Crespo tuvieron que esforzarse por ahormar sus voces para que cupieran sin desentonar dentro del pentagrama händeliano. Y lo hicieron con fortuna: De Munck demostró donaire y musicalidad en las agilidades, mientras que Crespo brilló en la difícil Thus saith the Lord, postulándose de nuevo, tras su éxito en Granada, como un bajo a seguir de cerca en el futuro. El Coro Verum lidia con seguridad la partitura. Aunque sus intervenciones resultan algo romas y sin relieve, en el contexto del ballet cumplen con creces con su cometido.

Director artístico: Julio Bocca

Coreografía: Mauricio Wainrot

Orquesta y Coro Verum

Director de orquesta: Manuel Coves

Solistas: Sonia de Munck (soprano); Marta Infante (mezzosoprano); Víctor Sordo (tenor); Francisco Crespo (bajo).

Director del coro: Jordi Casas Bayer