Konstantin Derri, un contratenor de categoría

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Konstantin Derri
Konstantin Derri

No deja de sorprender que en nuestros festivales de verano,  los mas famosos y con más medios, junto a grandes espectáculos programen otros de muy baja calidad, mientras pequeños pueblos rurales sean capaces de, en su humildad, programar espectáculos de gran calidad.

Así ha ocurrido en Moli Vell de Benifairó de la Comunidad Valenciana. En el Molín de l’Armonia dentro del programa “Musica, Natura y Gastronomía” se presentó el gran contratenor ukraniano afincado en España Konstantin Derri, acompañado por el gran pianista Carles Budó, ambos especializados en música barroca. Concierto al aire libre.

Éxito absoluto y total con un público entusiasta que terminó poniéndose en pie para aplaudir y bravear. Y no era para menos.

Derri interpretó todo un largo programa muy complejo y lleno de dificultades que no le planteó ningún problema. El contratenor posee una de las mas bellas voces de su cuerda con una característica que lo convierte en casi único. Su voz aguda que en otros cantantes recuerda a una soprano, en él se escucha una voz sorprendente y muy varonil. Posee una depurada técnica que no se trasluce; una musicalidad excepcional, con un timbre arrebatador. Estilo muy depurado y registro extenso con una zona aguda sorprendente que cautiva. La coloratura además de perfecta es mágica. Hipnotizadora. Comenzó con un aria de una ópera de Handel, Alcina, “Verdi Prati”, para seguir con Rinaldo, Ariodante, Giulio Cesare y Serse con el que cerró la primera parte. Toda una lección de como se debe cantar Handel por un contratenor.

En la segunda parte indrodujo un aria de Ascanio in Alba de Mozart de una belleza maravillosa. Siguió con Vivaldi y cerró con Rimskiy Korsakov. Apabullande.

Regaló dos bises: “Vuestros ojos tienen d’amor”, y lamaravillosa aria de Rinaldo “Laschia chio pianga” que arrebató completamente al auditorio.

Junto a él, el pianista Carles Budó que demostró su gran categoría como acompañante de esta difíciles piezas, respirando con el cantante y tocando con una delicadeza maravillosa.

Francisco García-Rosado