La Cenerentola en París

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La Cenerentola en París
La Cenerentola en París

Se estrena en La Opera Garnier la Cenerentola de Rossini. A pesar de estar basada en el cuento de hadas La cenicienta de Charles Perrault, su Cenerentola llama la atención por las diferencias con el cuento de hadas tradicional. Sustituyendo el hada madrina por un hombre de carne y hueso Rossini sólo quiso así acomodarse a las limitaciones de su época, una “no magia” donde los elementos sobrenaturales no existen.

La escenografía de Guillaume Gallienne, de la que pudimos ver su estreno en junio de 2017 es bastante austera y opresiva. Los colores son apagados, el suelo irregular y los cantantes tiene tan poco espacio sobre el escenario que da la impresión de que en cualquier momento van a tropezarse sobre el foso. Aunque toda esta decadencia lo que intenta es adelantarnos cómo es la vida de Don Magnifico y sus dos hijas, no convence, pero esperando un contraste drástico con la escena en palacio le damos una oportunidad. Pero por fin se levanta la monstruosa fachada para dar paso al palacio, y entonces sólo encontramos más pared de color apagado, más suelo irregular y unos andamios a modo de torre. Bastante aburrida e insulsa, la escenografía es un claro fallo de esta reposición.

La que si se muestra brillante desde la primera nota es la orquesta Ópera de París, dirigida con vivacidad y mucho sentido rossiniano por Evelino Pidò, suena brillante gracias al maestro que parece que está casi llevando con hilos a sus marionetas de escena y foso durante la velada.

Entre luces y sombras encontramos al elenco de la Cenerentola.

Aunque siempre empastados, coordinados y precisos en cada intervención en conjunto, por separado son casi extremos.

Chiara Skerath como Clorinda e Isabelle Druet como Tisbe son las hermanas perfectas. La voz de Chiara Skerath es ácida y arisca como su personaje e Isabelle Druet sabe llevar su voz al tono burlesco sin convertirse en una caricatura.

El barítono-bajo Adam Plachetka, a pesar de ser uno de los barítono-bajo checos más cotizados del momento no tuvo una noche esplendida, su timbre apabullante se queda un poco vacío en la proyección.

La Cenerentola en París
La Cenerentola en París

El barítono italiano Alessandro Corbelli encarna es a Don Magnífico. Es un cóctel rossiniano de canto silábico y escena cómica. Aunque a veces demasiado sobreactuado tiene la voz y la madurez perfecta para el personaje. Su “Un magnifico mio sogno…”

Y su dúo con Florian Sempey son magníficos.

El personaje de Cenerentola (Angelina) es un rol frágil y conmovedor, la elegida para interpretarlo fue la Mezzo-soprano Marianne Crebassa, que aunque fue una de las más aclamadas de la noche por el público no fue demasiado convincente.

Muy apagada en la escena, se muestra bastante correcta en voz durante el primer acto. Sin embargo al final del segundo acto, cuando esperamos que luzca su voz tan característica su registro amplio y sólido, su timbre esrasposo, a veces demasiado estridente y parece que le falta el aliento con tanta nota.

Para mí, una de las luces de la noche es el tenor Florian Sempey. Al que ya vimos en Les Hugonotes, se eleva como la espuma desde su aparición a la segunda mejor posición de la noche. Su facilidad vocal y su fantástico fraseo le convierten en un Dandini de gran éxito. De granflexibilidad y potencia tiene un registro sin fin, graves sin dificultades y bellos agudos, es carismático en la escena y nos atrapa sin esfuerzo.

Al igual que Sempey, otra luz y la gran estrella de la noche. Aunque no tan mediático como otros tenores, la verdad es que el americano Lawrence Brownlee es un gran ejemplo del bel canto.

Una voz limpia de agudos exquisitos y graves de un color enviable, Brownlee es el príncipe ideal. Tiene una técnica impoluta y un fraseo embelesador.

Rebeca Blanco Prim