La música religiosa de diferentes compositores en un Viernes Santo en Buenos Aires

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La música religiosa de diferentes compositores en un Viernes Santo en Buenos Aires
Basílica de Nuestra Señora del Pilar

La Basílica de Nuestra Señora del Pilar es una de las iglesias más antiguas de Buenos Aires. Allí, en la tarde del Viernes Santo, tuvo lugar un muy particular encuentro musical como preparación para las ceremonias propias del día. Un público muy numeroso se ubicó silenciosamente en los bancos de la nave y también al pie de los altares laterales. Todos pudieron seguir lo que no fue un concierto sino un tiempo muy espiritual.

Cuatro cantantes tuvieron a su cargo la ejecución de varias obras de música sacra. Fueron ellos la soprano María Isabel Duarte, la mezzosoprano María Teresa Pasquini, el tenor Hernán Videla Torres y el barítono Marcelo Tornadú. El maestro Jorge Ugartamendía, todo un referente musical, tuvo a su cargo la dirección y el acompañamiento en órgano.

Las obras elegidas para este Viernes Santo en Buenos Aires fueron muy importantes. La sesión dio comienzo con tres partes del Stabat Mater de G.B.Pergolesi, el gran músico del setecientos. La mezzosoprano María Teresa Pasquini y la soprano María Isabel Duarte fueron sus intérpretes. Le siguió el “Agnus Dei” de Bizet, cantado por el tenor Hernán Videla Torres.

Sorprendió al público el “Pie Jesu”, de la Misa de Réquiem, de Lloyd Webber. Fue un dúo bellísimo cantado por la mezzoprano y la soprano.

De la Misa De Réquiem de W. A. Mozart, se escuchó el “Lacrimosa”, a cuatro voces. Después vino el canto del “Panis Angelicus”, parte de la Misa Solemne de César Franck. Un dúo interpretado espléndidamente por la mezzoprano y el barítono.

Después, la soprano María Isabel Duarte fue la intérprete del “Ave María”, una adaptación del intermezzo de la ópera Cavallería Rusticana, de Pietro Mascagni. La mañana del domingo de Pascua en un pueblo de Sicilia, apareció nítida de la mano de un compositor muy querido en estas tierras del Plata.

Si Pergolesi había iniciado el tiempo de recogimiento espiritual, Gioacchino Rossini, se hizo presente con tres partes de su Stabat Mater. Allí sobresalió el cuarteto de cantantes.

El “Sanctus” y el “Benedictus”, de la Missa Salve Regina, de Johann Gustav E.Sthehle, cerraron el tiempo de recogimiento.

La soprano María Isabel Duarte, la mezzosoprano María Teresa Pasquini, el tenor Hernán Videla Torres, el barítono Marcelo Tornadú, junto al maestro Jorge Ugartamendía, recibieron una larga ovación y de pie, por parte de los asistentes a esta particular sesión de Viernes Santo en Buenos Aires. Las voces claras y sin afectación, poseedoras de una excelente escuela de canto, habían logrado trasmitir noblemente unas obras de muy difícil interpretación.  

Roberto Sebastián Cava