La Ópera, un conjunto de sensaciones.

El espectáculo más completo de todos los que existen, un arte global, pues es música, es literatura, es acción, es drama, son los decorados, la danza, las artes visuales y también la escenografía. La ópera, ay, la ópera. Muchos dicen aburrirse, bostezan con solo oír nombrar esas cinco letras. Otros, por el contrario, se entusiasman porque saben de buena tinta que esos lenguajes simultáneos adquieren un valor y significado capaz de conmover e impresionar.

Algunos autores señalan como precursores formales de la ópera a la tragedia griega, a los cantos carnavalescos italianos del siglo XIV (la ‘mascerata’ italiana) y a los intermedios del siglo XV, esas pequeñas piezas musicales que se insertaban durante las representaciones teatrales. Sería Jacopo Peri, ‘Il Zazzerino’ (el melenudo), quien se constituiría como ‘creatore del melodramma’. El compositor y cantante italiano –romano de nacimiento, florentino de adopción–, se inspiró en las antiguas tragedias helenas y las monodias para dar forma a su obra ‘Dafne’, con texto del poeta Ottavio Rinuccini, en 1597. Por desgracia, la música de la que está considerada como la primera ópera de la historia, estrenada en el Palazzo Corsi de Florencia, se ha perdido. Nada se sabe de esta creación que abriría un vasto abanico de posibilidades en el mundo de la música. Su siguiente composición, ‘Euridice’, estrenada el 6 de octubre de 1600, a diferencia de la anterior, ha sobrevivido hasta el presente –aunque resulta muy difícil de escenificar–. Esta pieza, haciendo uso de recitativos, logró un nuevo desarrollo en el campo de la acción dramática. Pero, a pesar de los logros de Peri, el honor de ser la primera ópera que aún se presenta regularmente le corresponde a ‘L’Orfeo’, de Claudio Monteverdi, compuesta para la corte de Mantua en 1607.

Fue Monteverdi, pues, quien marcaría la transición entre la tradición polifónica y madrigalista del siglo XVI y la popularización del drama lírico y de la ópera en el siglo XVII. El de Cremona es, por derecho propio, la figura más importante en la transición entre la música del Renacimiento y del Barroco. Monteverdi abrió las puertas, pues, a los Scarlatti, Vivaldi, Porpora, Händel, Gluck, Jommelli, Weber, Mozart, Rossini, Bellini, Donizetti, Pacini, Mercadante, Wagner, Verdi…

La enorme variedad de registros, temáticas, escenarios, sueños y pasiones que la ópera ha originado a lo largo de estos últimos cuatro siglos es de una riqueza imposible de cuantificar. El patrimonio es inconmensurable. Y si existe una “alta costura”, no mentiría si dijera que la ópera es “alta cultura”; con la enorme diferencia de que todos y cada uno de nosotros podemos acceder a la ópera, puesto que es un bien común, un presente.

 

Ópera a Castelló

Desde hace ya 14 años, la capital de la Plana, consciente de la existencia de una importante tradición operística, programa el ya ineludible Cicle d’Òpera a Castelló.

De la unión de esfuerzos entre el Ayuntamiento de Castellón y CulturArts, esta cita cumple con creces el objetivo de acercar el mundo lírico a la sociedad. Tarea encomiable, pues en ocasiones no resulta fácil promover actividades que muchos creen “elevadas” –una soberana tontería, si me permiten la licencia–.

El próximo 2 de octubre, en el Teatre Principal de Castelló, tendrá lugar la gala inaugural del XIV Cicle d’Òpera. Organizada por la asociación Amics de l’Òpera de Castelló, ese interesantísimo y también necesario proyecto, tendremos oportunidad de disfrutar con las actuaciones de Giorgio Celenza, Moisés Marín, Tina Gorina, Mª José Martos, Leticia Rodríguez, Pedro Quiralte, Joana Thomé, Ilona Mataradze, Mª José Trullu, el Cor Acadèmia Orfeu y la dirección de Carlos Amat. Todos ellos ofrecerán un repertorio de arias y duetos de obras tan célebres como ‘Don Giovanni’ y ‘Cosí fan tutte’, de Wolfgang Amadeus Mozart; ‘Ballo in maschera’, de Giuseppe Verdi; ‘Lakmé’, de Leo Delibes; ‘L’elisir d’amore’, de Gaetano Donizetti; ‘Turandot’, de Giacomo Puccini; ‘Carmen’, de George Bizet; ‘Barbero de Sevilla’, de Gioachino Rossini; ‘Chateaux Margaux’, de M. Fernández Caballero; ‘El gato montés’ y ‘La Gran Vía’, de Manuel Penella, y ‘Luis Fernanda’, de Federico Moreno Torroba.

La tarde-noche del próximo miércoles servirá de arranque de una temporada que promete grandes alegrías gracias al trabajo de Amics de l’Òpera, quienes en poco menos de un año se han convertido en adalides del canto lírico, de ese arte total que apasiona. De la mano de Carlos Amat, en la dirección musical, y Rafael Lloret, en el apartado escénico, esta unión de amantes de la ópera será la gran protagonista durante este curso.

 

amics de l’òpera (AOC)

De acertada y oportuna podríamos tildar la aparición de AOC en el panorama cultural castellonense. Acertada porque hay que seguir sumando propuestas e inicativas que enriquezcan la agenda y, por tanto, ofrezcan alternativas a una sociedad que necesita tener elección. Oportuna por su carácter divulgativo y el papel de férreos defensores de una práctica artística que siempre se ha tachado de elitista. Obviamente, el cometido que se han marcado es muy alto, puesto que hacer de Castellón un centro operístico siendo que en la vecina Valencia existe el Palau de les Arts. No obstante, de nada vale asustarse o creer que somos menos o, peor aun, que merecemos menos que otros. Castellón quiere y puede gozar de la ópera, una ópera de calidad.

Para comenzar a perfilar ese gran propósito, lejos de amedrentarse, AOC interpretará el próximo mes de diciembre una de las primeras obras maestras operísticas de la carrera de Giuseppe Verdi. Se trata de un drama de pasión, engaño, amor filial y venganza que tiene como protagonista a Rigoletto, el bufón jorobado de la corte del Ducado de Mantua. No desvelaremos aquí mucho más, pues preferimos hablar en profundidad de esta producción llegado su momento. Sí podemos avanzar que, además de la puesta en escena de esta obra cumbre, se llevarán a cabo una serie de conferencias en torno a la misma. Así, Jaume Tribño i Segalés, apuntador del Gran Teatre del Liceu de Barcelona versará sobre los orígenes de este drama. Por su parte, Antonio Gascó realizará un repaso por la historia de las representaciones de ‘Rigoletto’ en Castellón. Finalmente, Rafa Lloret descubrirá algunos de los secretos de la producción.

Y como se suele decir, esto es solo el principio. El primer trimestre del año 2014 habrán muchas más sorpresas que poco a poco iremos desvelando. Así, únicamente nos queda agradecer a este grupo de valientes, encabezados por Carles Amat, Rafa Lloret y el barítono Pedro Quiralte –aunque a él no le guste, es uno de nuestros embajores–. Ópera de, por y para todos.