La viola d’amore de hoy

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D’Amore
D’Amore

D’Amore es el título del álbum en el sello Orpheus con composiciones para viola d’amore, piano y theremín, y protagonizado por intérpretes tan competentes en sus respectivos instrumentos como Sviatoslav Belonogov, Gustavo Díaz-Jerez y Lydia Kavina, a pesar de que las obras que conforman el disco son en su mayoría para piano y viola d’amore, excepto la última, para viola y theremín, In Whims of the Sea, de la propia Kavina. Como nos revelan las notas interiores, el expreso objetivo del disco es dar a conocer y difundir la creación contemporánea de autores canarios y rusos tan representativos como Gustavo Díaz-Jerez, Kuzma Bodrov, Dori Díaz Jerez, Laura Vega, Alexandre Nauomenko, Juan Manuel Ruiz García y Lydia Kavina.

La combinación de piano y viola d’amore es ya de por sí inusual y el carácter experimental define a los 11 trabajos seleccionados. El propio pianista tinerfeño es el autor de las tres piezas iniciales: Dhyana, Phase Space y Ricercare in memoriam D. Schostakovich. En la primera Díaz-Jerez enfrenta el componente tímbrico de los dos instrumentos, utilizados en ocasiones de manera percutiva, en la segunda la viola d’amore a solo se recrea en estructuras fractales, mientras que la tercera está imbuida del espíritu compositivo y la ambigüedad tonal del músico soviético homenajeado. 

A partir de ahí el espectro compositivo es bastante amplio. Mientras unas piezas hacen hincapié en su discurso musical de pequeñas células, enfrentando o contrastando entre sí a ambos instrumentos, en el afán de explotar los timbres y el registro del instrumento protagonista (un ejemplo sería la trepidante Idus de Marzo de Juan Manuel Ruiz García), otras buscan más hacerla cantar en líneas melódicas amplias, como por ejemplo Iluzia de Kuzma Bodrov, de estética muy neobartokiana, y sobre todo las dos neorrománticas y nostálgicas piezas de Alexandre Naoumenko, de netamente cantabile: Thoughts from the Past y Walk, lo más melódicamente hermoso de todo el álbum, y que nos pueden evocar al mismísimo Rachmaninov.

Obras de hasta tres compositoras se congregan en este trabajo discográfico: Dori Díaz Jerez con su espectral Metamorfosis, Laura Vega con su imaginativa Ist die etwa der Tod? que toma como referencia el postrero de los Cuatro Últimos Lieder de Richard Strauss, “Im abendrot” con interesantes cambios de ritmo y de registros en la viola, y la rusa Lydia Kavina, con la virtuosa pieza para viola sola, Monologue, y la anteriormente aludida, In Whims of the Sea, que incluye el instrumento electrónico utilizado en multitud de títulos cinematográficos (entre las más célebres, Recuerda, Días sin huella y Ultimátum a la Tierra), quizá la obra más singular e inquietante de todo el disco por la atípica combinación de sonoridades. Hay que recordar que la propia Lydia Kavina, virtuosa del theremín, es sobrina nieta de su inventor, Léon Theremin, que le enseñó su uso cuando era niña, y que ella aparece tocándolo en la película El maquinista, de 2004.

Gustavo Díaz-Jerez, y sobre todo Sviatoslav Belonogov, viola solista de la Orquesta Sinfónica de Tenerife, realizan aquí un prodigioso tour de force a través de las diferentes personalidades y carismas musicales de este sorprendente universo que, a cada momento, destina al oyente nuevos y cambiantes prismas sonoros.

Germán García Tomás