La Zarzuela en el Palau de la Música. Barcelona

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Preludios, intermedios, romanzas y dúos de zarzuela. Palau de la música catalana, Barcelona, 30 de noviembre de 2013

Orquestra Simfònica del Vallès
Carmen Solís, soprano
Carles Cosías, tenor
Rubén Gimenodirector

 

Si en algo se caracteriza la Orquesta del Vallés es en la originalidad de sus propuestas, siempre abiertos a cualquier reto como hemos visto en las últimas semanas desde colaborar en un programa Gershwin en el Festival de Jazz, hasta un monográfico Wagner con los Amigos de la ópera de Sabadell o el presente concierto monográfico de nuestro género lírico por excelencia, la zarzuela sin perder en ninguno de ellos la calidad y el estilo necesario para cada propuesta.

De la mano de uno de los violas de la orquesta y director-empresario de la Compañía +Sarsuela, Lluís Cabal, nos guió en un viaje de casi dos horas por los fragmentos de género chico y zarzuela grande, tanto orquestales como vocales más conocidos del género, desde el s.XIX hasta mediados del XX con informaciones, anécdotas y comentarios que enriquecieron y encuadraron cada uno de los fragmentos de manera equilibrada amena y apropiada.

Compositores como Chapí, Serrano, Guerrero, Moreno Torroba, Sorozabal, Barbieri, Chueca, Soutullo y Vert y el catalán Martinez Valls llenarón con sus más celebradas páginas esta “Antología de la mejor zarzuela” que rezaba el título del concierto.

El vibrante preludio de “El Tambor de Granaderos” de la mano del director titular de la formación Rubén Gimeno abrió una puerta de alegría y gracia con este número que recoge a modo de collage fragmentos de los diferentes momentos de la partitura, y que con la misma estructura abriría la segunda parte otro preludio, esta vez del castizo Chueca, de su zarzuela “El Bateo” combinación exquisita de ritmos variados y una instrumentación que sin pretensiones no puedes por menos de ponerte a bailar.

Si estos fueron las dos páginas orquestales el resto del programa se organizó con romanzas y dúos donde brillaron los dos solistas: la soprano oriunda de Badajoz Carmen Solís en una carrera ascendente con títulos como Trovatore o Requiem de Verdi entre sus últimas actuaciones y el tenor catalán Carles Cosías.

Con voz oscura y aterciopelada, de amplio registro y cálida en una generosa proyección Carmen Solís fue alternando romanzas de Serrano con Moreno Torroba o Sorozabal con gran estilo y sin ningún problema en sortear las dificultades de estas partituras.

Carles Cosías posee un instrumento privilegiado, agudos fáciles, técnica perfecta, dicción clara, y una simpatía tan desbordante que sabe conquistar al público desde que aparece en el escenario.

Con estos elementos pudimos disfrutar de cuatro de las romanzas de tenor más conocidas del género, “Fiel espada triunfadora”, Jota del Trust de los tenorios, “Bella enamorada” y “Pirineu” con la colaboración del público haciendo los coros en un improvisado ensayo participativo.

La primera y segunda parte se cerraron con sendos dúos de “Canço d’amor i de guerra” y del “Barberillo de Lavapies”  como verdaderos broches de oro que los aplausos del público obligaron a ampliar con sendas romanzas por parte de cada uno de ellos.

El único aspecto que ensombreció la velada fue la relativa ausencia del lleno que siempre caracteriza la convocatoria de esta orquesta en el Palau. Tal vez una mala publicidad hizo que mucha gente fiel a las propuestas de esta orquesta y la cercanía con los otros dos conciertos esmentados al princio de la crónica provocaran esas calvas en la Platea.

Ojalá esto no desanime a los organizadores a seguir poniendo zarzuela en sus atriles e incluso hacer alguna semiescenificada ya que muchas darían juego en ese formato.

Robert Benito