Lady Macbeth del distrito de Mtsensk: magnífico Warlikowski en París

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Lady Macbeth del distrito de Mtsensk es una ópera de Dmitri Shostakóvich inspirada en la obra de Nikolái Leskov. Narra la historia de una mujer, en la Rusia del siglo XIX, que se enamora de uno de los sirvientes de su marido y es empujada al suicidio.

Esta nueva producción para la ópera de París por Krzysztof Warlikowski es una maravilla escenográfica. Impactante y muy atrevida juega con todos los elementos, música y escena se funden en una creando a veces incluso movimientos casi acompasados entre actores y orquesta. También las luces, y los elementos escenográficos se mueves al compás del foso.

Lady Macbeth del distrito de Mtsensk
Lady Macbeth del distrito de Mtsensk

Una puesta en escena que critica con sus escenas de sexo y violaciones el fuerte papel del machismo aún latente en el mundo actual y que potencia la realidad del ser humano, los juegos de poder, la codicia y el egoísmo. Una genialidad más de Warlikowski que seguro tendrá un largo por venir en los escenarios.

Ambientada en un matadero, la escena durante los dos primeros actos está dividida en dos espacios en uno. Una plataforma de metal como dormitorio dentro de una gran sala de baldosas blancas por las que circulan colgados cuerpos muertos de cerdos. La escena es un simbolismo de lo que está por ocurrir en el escenario y la crudeza con la que Warlikowski nos presentará está Lady Macbeth.

El reparto tampoco queda fuera de la perfección de este cuadro tan bien hilado por el director de escena.

Lady Macbeth del distrito de Mtsensk

 

Para empezar Katerina Lvovna, el papel principal interpretada por la soprano lituana Aušrinė Stundytė. Ella es la perfecta elección para la interpretación de este personaje, a su interpretación no le falta fuerza. Katerina es un papel difícil, ella es una mujer fuerte, pero tan ahogada por el sistema patriarcal empujada incluso al crimen. La soprano posee una voz también fuerte y conmovedora como su papel, algo que le hace aprobar en su debut en la Ópera de París.

Serguei, el vaquero interpretado por el tenor Pavel Černoch es otro gran actor del reparto. Vocalmente tiene unos potentes y luminosos agudos pero se queda un poco corto en los medios. Carácter muy ruso tanto en interpretación como en voz.

El bajo Dmitry Ulyanov que encarna a Boris Timofeevich Ismailov tiene una gran presencia escénica. Cruel, excéntrico y un poco perturbado su voz y su interpretación tiene el mismo tipo de intención, la de asustarnos. Su potencia vocal es envidiable, al igual que su registro.

Su hijo, Zinovy ​​Borisovich Ismailov es interpretado por el tenor John Daszak. Aunque sin fallo, su proyección de agudos es demasiado metálica y lanzada sin demasiada colocación vocal. Su papel de tonto casi se lo exige, aun así su sonido es demasiado paródico.

Para terminar destacar la interpretación de Aksinya por Sofija Petrovic. Ella que pertenece a la Academia del mismo teatro es un diamante por pulir. Su interpretación es magnífica teniendo en cuenta su experiencia, encarna a la perfección a esta mujer fatal.  Tiene una voz muy poderosa y corpulenta. Oiremos pronto más sobre ella seguro.

Cabe destacar para poner punto final a esta magnífica elección de la Ópera de París la dirección musical de Ingo Metzmacher. Intensa dirección de esta compleja partitura, tal vez falta de homogénea por falta de precisión en los ataques.

Por desgracia un incidente después del II acto, donde Aušrinė Stundytė resultó herida hizo que la ópera tuviese que interrumpirse sin poder retomarse. Al parecer un dedo del quedó atrapado entre el pie de su compañero y la rejilla del decorado haciéndole un corte que le hizo ir al hospital. Retomará nuevamente el espectáculo el sábado 13 de Abril.

Rebeca Blanco Prim