Las Calatravas en el Teatro de la Zarzuela, reivindicada en la historia del género

217

Asistimos con entusiasmo a la primera función de esta versión concierto de Las Calatravas, la última zarzuela estrenada en vida de su compositor, Pablo Luna en septiembre de 1941. Y dicho entusiasmo se ve acrecentado por la buena prensa que tuvo en su estreno hace casi ochenta años y lo que se viene diciendo en la actualidad de esta obra, primicia para todos los oídos, exceptuando a quienes están en el “ajo” de esta recuperación histórica. De acuerdo a la crítica de la época el éxito fue rotundo desde la noche de estreno, repitiéndose todos los números musicales, y fue muy aplaudida en cada una de las 98 funciones que tuvieron lugar en el madrileño Teatro Alcázar. Tras el estreno en Barcelona en los primeros días del año siguiente, la obra cayó en el olvido. El cambio en los hábitos de consumo del público, que rápidamente se decantó por el cine, y la muerte del compositor el 28 enero de 1942, tuvieron mucho que ver en el letargo del que hoy el Teatro de la Zarzuela, en el valioso empeño por recuperar obras olvidadas del teatro musical español, ha venido a sacarla. Las Calatravas en el Teatro de la Zarzuela

Las Calatravas en el Teatro de la Zarzuela
Los solistas y el director musical, en los aplausos finales tras la interpretación de Las Calatravas en el Teatro de la Zarzuela.

El libreto original, pergeñado por los libretistas Federico Romero y José Tellaeche, nos lleva al Madrid de 1846 y da cuenta de las vicisitudes de Laura, marquesa viuda del Campo de Calatrava, y sus dos hijas (Isabel y Cristina). Para esta versión concierto se ha buscado una dramaturgia que exponga de forma concisa y clara aquello que es importante para lo que acontece. El texto del dramaturgo Paco Gámez lo consigue tomando a un personaje secundario en el libreto original, la tía Aldonza, como narradora nostálgica de aquellos tiempos idos, interpretado con un estilo muy personal por la actriz Emma Suárez. Las Calatravas en el Teatro de la Zarzuela

En los quince números musicales hay un poco de todo, valses, polkas, marchas y el acento localista en las romanzas de Mariani, personaje andaluz. En cualquier caso, todo desde una perspectiva galante, muy próxima a la opereta, que busca la aprobación del público. El preludio del acto tercero es una buena muestra de la inventiva y pegadiza música de un maestro que se ha mantenido en el repertorio gracias a El niño judío, El asombro de Damasco y algunos números de Molinos de Viento y Benamor, título que en un mes estará en cartelera en este mismo teatro. 

Carlos García Calvo, director musical del Teatro de la Zarzuela, nos regaló una elegante y controlada lectura, siendo flexible para mayor lucimiento de los cantantes solistas y soltando la rienda a los decibelios en los pasajes instrumentales. Los cantantes, todos, supieron estar a la altura de una recuperación de este calibre, y pusieron toda la “carne en el asador”. La soprano Miren Urbieta-Vega dio voz a Cristina, musicalísima, técnicamente bien resuelta y dueña de un timbre hermoso. El banquero y romántico Mariani estuvo muy bien servido por Javier Franco, barítono capaz de las intensidades requeridas por el personaje, mientras que el tenor Andeka Gorrotxatgi dio brillo y sonoridad con su oscuro timbre al voluble Carlos Alberto. La soprano Lucía Tavira, en su debut en este teatro, ha cincelado con su incisiva y brillante voz el carácter preciso de Isabel, una “pícara niña bien” que va más allá de los lances de su madre, interpretada con el apropiado humor elegante y la distinción que podemos imaginar de una marquesa viuda por la mezzosoprano Lola Casariego. El elenco de solistas lo completaron con brillo y buen hacer el tenor lírico-ligero Emmanuel Faraldo (Pepe Aleluya) y el también tenor Houari López (Rodrigo). El coro participa de esta fiesta con músculo, aunque debido a la posición que ocupa, en el fondo y detrás de la orquesta, desde el patio de butacas se le escuchó un poco apagado.

Sin saberlo, Pablo Luna estaba poniendo con Las Calatravas el broche de oro de una época, y, de alguna manera, estaba abriendo otra, que tendría que convivir, competir e hibridarse para continuar su andadura. Sin duda, es todo un acierto escoger esta obra, entre las miles que existen, para rescatarla con los excelentes mimbres que caracterizan al Teatro de la Zarzuela. La segunda función será grabada por Radio Nacional de España y emitida unas semanas más tarde.

Federico Figueroa


Madrid. Teatro de la Zarzuela. 12 de marzo de 2021. Las Calatravas  Música: Pablo Luna Libreto original: Federico Romero y José Tellaeche. Adaptación: Paco Gámez. Intérpretes: Miren Urbieta-Vega (Cristina), Lola Casariego (Laura), Lucía Tavira (Isabel), Javier Franco (José Mariani) Andeka Gorrotxategi (Carlos Alberto), Emmanuel Faraldo (Pepe Aleluya), Houari López (Rodrigo), Emma Suárez (Doña Aldonza), Coro Titular del Teatro de la Zarzuela, Antonio Faurá (Director del Coro). Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director musical: Guillermo García Calvo.