Leticia Moreno y Shostakovich, una dupla muy afortunada

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Leticia Moreno y Shostakovich, una dupla muy afortunada

La violinista española Leticia Moreno y Shostakovich han propiciado, junto a la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo y a la pianista Lauma Skride, un disco de gran interés, dedicado íntegramente a piezas del genial compositor ruso.

Es evidente que la música de Dimitri Shostakovich es algo especial para la joven violinista, pues su forma de interpretarla está muy alejada de la mera corrección, ya que a ésta le suma la expresividad y la pasión que hacen de la música algo capaz de emocionar. Podemos decir que Leticia Moreno y Shostakovich encuentran el uno en el otro un repertorio y un intérprete idóneo.

El disco de Deutsche Grammophon se puede dividir en dos bloques claramente diferenciados, uno en directo en el que la violinista toca junto a la orquesta y otro en estudio junto a la pianista. El disco comienza con el Concierto para violín nº 1 en la menor, op.77, en una actuación en directo en la que Moreno hace gala de una enorme habilidad técnica y un sonido muy limpio y brillante, siempre al servicio de la musicalidad, consiguiendo transmitir junto con la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo, dirigida por el maestro Yuri Temirkanov, las distintas atmósferas que sugiere la obra, tensa, inquietante, pero no carente de lirismo y de la Fuerza propia del compositor ruso. Tanto el Nocturno, el Scherzo, el Passacaglia como el Burlesque son muy bien ejecutados por los músicos, en un entendimiento total entre orquesta y solista. Especial interés tiene la Cadenza del tercer movimiento, en la que Moreno combina virtuosismo y musicalidad antes de dar paso al frenético último movimiento con el que concluye esta versión en directo del concierto y cierra el primer bloque del disco protagonizado por la afortunada pareja Leticia Moreno y Shostakovich.

En el segundo bloque Leticia Moreno continúa interpretando a Shostakovich, esta vez en estudio junto a la pianista Lauma Skride, en concreto, diecinueve de los veinticuatro Preludios en distintas tonalidades escritos por el compositor ruso, en un arreglo para piano y violín de Dmitri Tsyganov y Lera Auerbach. De nuevo lirismo y energía se combinan en este bloque, en unas piezas en las que la personalidad, la forma tan particular de componer de Shostakovich son muy bien expresadas por el violín de Leticia Moreno, siempre buena ejecutante pero artista, música antes que nada. Muy buena la coordinación con Skride, eficaz desde el piano. Recomendamos este disco a cualquier aficionado al violín o a la música del genial Dmitri Shostakovich ya que, en la modesta opinión del abajo firmante, encuentra en Leticia Moreno una intérprete que no sólo tiene una gran capacidad técnica sino que entiende muy bien la música del compositor ruso, evocando la amplia gama de sensaciones que ésta puede llegar a sugerir; por lo tanto, podemos concluir que en este disco existe una gran dupla, la formada por una muy buena intérprete, muy bien acompañada por la orquesta y la pianista, y uno de los compositores más destacados del siglo XX, Leticia Moreno y Shostakovich.

Emilio Lacárcel Vílchez