Liszt in Italy: alquimia sureña en el álbum del pianista Maciej Pikulski

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Por Germán García Tomás

Cuando uno escucha este álbum del pianista Maciej Pikulski (Cracovia, 1969) se da cuenta de que está ante un intérprete excepcional. Con un exigentísimo recital en el sello Orpheus dedicado a Franz Liszt y su relación con Italia, Pikulski muestra su amplísimo conocimiento del universo pianístico del compositor húngaro a través de una serie de piezas en las que supo captar la esencia mediterránea atravesada por su personal tamiz romántico cristalizando los mundos sensoriales de Petrarca, Dante Alighieri y Giuseppe Verdi.

Alquimia sureña en el álbum del pianista Maciej Pikulski

La primera exhibición de este pianismo brillante y de grandísima riqueza tímbrica nos lleva hasta Venecia con la tarantela como motor rítmico, donde nos asombra de entrada la perfección técnica que manifiesta Pikulski en toda la extensión del teclado, marca de la casa listziana. En sus transcripciones operísticas, el húngaro desarrolla a niveles casi ilimitados los temas que utiliza, y las tres de Verdi aquí incluidas encapsulan toda la cantabilità de las melodías originales, desde el Miserere de Il trovatore, donde Pikulski despliega magistralmente las escalas del registro grave, la magia belcantista de la Salve Maria de Jerusalem de I lombardi, y la cuidadísima realización de los diversos sujetos del cuarteto “Bella figlia dell’amore” de Rigoletto. En la línea de captar y materializar fidelísimamente la esencia preimpresionista, nos llega la versión pianística de los embriagadores Tres sonetos del Petrarca, canciones originalmente escritas para tenor y que aquí pertenecen a “Italia”, del ciclo Años de peregrinaje, y que el pianista de Cracovia consigue dotar de la más pura introspección y evanescencia.

Y como colofón, el tour de force que siempre representa para todo pianista la Fantasía Dante, un complejo sendero de aristados pentagramas de los que Maciej Pikulski extrae todo el arrebato y apasionamiento y que hace bascular en natural transición por los remansos de paz y serenidad de la . En suma, estamos ante un pianista con letras mayúsculas que ha demostrado erigirse como una auténtica autoridad en la poesía sonora de Franz Liszt con este disco del que recomendamos su audición sin pausa ni detenimiento para ser justamente deleitado con sumo detalle y en toda su magnitud.