Llega por fin a España Written on Skin, obra maestra de George Benjamin

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Llega por fin a España Written on Skin, obra maestra de George Benjamin
Llega por fin a España Written on Skin, obra maestra de George Benjamin

Es ésta la segunda ópera de George Benjamín, siendo una nueva colaboración con el libretista Martin Crimp, con quien ya trabajara en su primera ópera, Into the Little Hill. El libreto está basado en la obra occitana del siglo XII, Le Coeur Mangé, del trovador Guilhem de Cabestany. Tanto en su estreno en Aix-en-Provence en Julio de 2012, como en su paso por Ámsterdam, Londres, Toulouse, París, Munich o Viena, así como por el Festival de Tanglewood en Estados Unidos, además de Nueva York y Toronto, la ópera ha sido siempre muy bien recibida por el público y la crítica. Esto se ha vuelto a repetir ahora en España, donde se ha ofrecido en días seguidos en Barcelona y Madrid. Lamentablemente, ha sido en versión de concierto y ésta es una ópera que pide a gritos la representación escénica. Yo tuve ocasión de verla así en Toulouse en el año 2012 y la versión de concierto no resulta suficiente.

El libreto de Martin Crimp es de una gran fuerza dramática, ofreciendo aspectos muy originales, mezclando épocas y ofreciendo textos cortos e intensos para todos los cantantes, dando un gran ritmo al drama. No es fácil encontrar libretos de este tipo y menos en ópera contemporánea, ya que parece que el oficio de libretista ha caído en desuso, pero la labor de Martin Crimp me parece un auténtico descubrimiento.

La música de George Benjamín no es, seguramente, fácil de seguir por un público muy tradicional, pero resulta mas “amigable” que lo que estamos acostumbrados por parte de otros colegas suyos de la actualidad. Sirve muy bien al libreto y tiene la gran virtud de escribir bien para las voces, ya que los cinco personajes, especialmente los tres protagonistas, cantan en unas tesituras razonables y pueden lucirse en sus interpretaciones vocales.

La acción se desarrolla en la época medieval, siendo el protagonista el Protector, hombre rico y violento, que recibe en un su casa a un Joven, a quien encarga que le haga un libro con ilustraciones, donde se recojan sus grandes obras terrenales. El título de la ópera, Written on Skin – Escrito en Piel – alude a la época en que los libros se escribían e ilustraban en pieles. El Joven va ilustrando el libro, creándose una relación especial con Agnès, la esposa del Protector, terminando por entregarse mutuamente. Al descubrir el Protector la traición, asesina al Joven, le arranca y manda cocinar su corazón y hace que su mujer se lo coma (Le Coeur Mangé). La obra termina con el intento de asesinato de la esposa, que acaba lanzándose al vacío desde una ventana, cuando huye de su irascible marido, siendo, supuestamente, recogida por unos ángeles. Es precisamente este final el que resulta casi incomprensible en esta versión de concierto.

En las distintas reposiciones de esta ópera ha estado George Benjamín al frente de la dirección musical. No fue así en la ocasión referida antes de Toulouse, donde el director fue el francés Franck Ollu. Me parecería fuera de lugar criticar la dirección que de su  propia obra hace un compositor, ya que nadie sabe mejor que él mismo cómo se debe dirigir. Simplemente, diré que la dirección de George Benjamín me ha parecido muy buena, con un evidente dominio de la partitura y de la orquesta y permitiendo siempre que las voces de los cantantes llegaran perfectamente a la sala. Hubo tensión y emoción en su batuta siempre, obteniendo una muy buena prestación de la Mahler Chamber Orchestra, que no es sino la formación musical que fundara el siempre añorado Claudio Abbado.

El reparto vocal contaba con artistas muy conocedores de la ópera, que la han cantado todos ellos en numerosas ocasiones, por lo que no han tenido problemas en dar vida escénica a la obra, dentro de las limitaciones de una versión concertante.

Llega por fin a España Written on Skin, obra maestra de George Benjamin
Llega por fin a España Written on Skin, obra maestra de George Benjamin

El barítono británico Christopher Purves hizo una convincente interpretación del Protector, cantando con grandes dosis de expresividad. No es un personaje particularmente complicado desde un punto de vista de pura tesitura, pero Purves lo hace francamente bien. Su dominio de la partitura está fuera de cualquier discusión, ya que él ha sido el protagonista la ópera en cuanta ocasiones se ha representado en forma escénica o de concierto.

El personaje de Agnès contó con la presencia de la soprano canadiense Barbara Hannigan, una de las artistas más interesantes de la actualidad. Además de una gran cantante, es un estupenda actriz y una destacada directora de orquesta, habiendo llegado a dirigir y cantar en el mismo concierto. Desde su estreno ella ha sido Agnès y resulta imprescindible en el personaje. Es una soprano lírico-ligera de voz atractiva y una destacada cantante, sumamente convincente en escena, ayudada por una figura muy atractiva. Ella ha hecho de la ópera contemporánea su caballo de batalla y volvió a ser la triunfadora del concierto, como lo ha sido siempre que ha interpretado el personaje.

El personaje del Joven está escrito para un contratenor. En el estreno en Aix-en- Provence fue Bejun Mehta su intérprete, mientras que posteriormente casi siempre lo ha sido el británico Tim Mead, doblando también como Primer Ángel. Generalmente, identificamos la voz de contratenor con el barroco y las espectaculares agilidades, pero aquí estamos en una partitura de corte muy distinto. Tim Mead lo hizo francamente bien, dominando perfectamente su parte. Bueno será decir que todos los cantantes actuaron sin partitura.

En los personajes secundarios lo hicieron perfectamente la mezzo soprano Victoria Simmonds (Marie y Segundo Ángel) y el tenor Robert Murray (John y Tercer Ángel).

El Teatro Real ofrecía una sorprendente ocupación que pasaría del 80 % de su aforo. Digo lo de sorprendente, porque dos días antes del concierto quedaba más de la mitad del teatro por vender. El público dedicó una entusiasta recepción a los artistas, especialmente a Barbara Hannigan y a George Benjamín.

El concierto comenzó puntualmente y tuvo una duración de 1 hora y 28 minutos, sin interrupción. Seis minutos de aplausos.

El precio de la localidad más cara era de 191 euros, habiendo butacas de platea al precio de 183 euros. La entrada más barata tenía un precio de 35 euros. En mi opinión al Teatro Real se le fue la mano con los precios, tratándose de una obra desconocida para el público y en versión de concierto.

José M. Irurzun

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