Los 10 mejores tenores del siglo XX: segunda parte

2013
Los 10 mejores tenores del siglo XX: segunda parte
Luciano Pavarotti

En esta nueva entrada traemos a nuestros lectores la segunda parte de este interesante artículo sobre los mejores tenores del siglo XX. La lista, como en el artículo anterior, se encuentra ordenada cronológicamente.

6.- Carlo Bergonzi (1914-2014)

Nacido cerca de Busseto, patria de Verdi, inició su carrera como barítono con personajes como Silvio y Alfio. En un momento determinado redirige su carrera cambiando a tenor, momento en el que canta Andrea Chenier. A partir de este momento se dedica plenamente a cantar papeles verdianos con los que obtuvo un rotundo éxito. Carlo Bergonzi era poseedor de un magistral fraseo y de una extraordinaria sutileza artística. Casi al final de su carrera decidió abordar Otello en el Carnegie Hall de Nueva York, representación que fue un rotundo fracaso, teniendo que ser sustituido a mitad de la ópera. Sin embargo las grabaciones de los ensayos nos permiten disfrutar de un extraordinario Bergonzi en el papel del moro de Venecia. En aquella representación se encontraban Domingo, Pavarotti y Carreras

7.- Mario del Mónaco (1915-1982)

Cantante de formación autodidacta, Mario del Mónaco poseía una voz con una impostación natural de Tenor dramático. Debió gran parte de su éxito a su extraordinaria potencia vocal. Con un espléndido legato fue refinando sus interpretaciones y buscando los roles que se adaptaban mejor a sus cualidades vocales. Inició su carrera cantando el personaje de Turiddu de Cavalleria rusticana de Mascagni, opera que cantó innumerables veces y que le proporcionó éxito y fama. Para el recuerdo y la historia queda su interpretación de Otello de Verdi.

8.- Alfredo Kraus (1927- 1999)

Alfredo Kraus fue un cantante único y diferente, disciplinado hasta la exageración y exigente en su trabajo. Poseedor de una técnica prodigiosa y personalísima realizó una carrera triunfal por todo el mundo con un escaso número de roles: principalmente Wether, Rigoletto, Puritani y Traviata -que cantó en Lisboa con María Callas-. Kraus No se limitaba a cantar, encarnaba los roles de forma impecable. Fue difícil que creara escuela por su peculiar técnica de canto que, sin embargo, no le impide ser uno de los mejores tenores del siglo XX. Quizá el tenor de la actualidad que más se le asemeja técnicamente y en repertorio sea Celso Albelo.

 9.- Luciano Pavarotti (1935-2007)

Nadie puede olvidar la excepcional belleza de la voz de este gran tenor, con un timbre único que con solo una nota permite reconocerlo. Pavarotti es, posiblemente, el cantante más popular de la historia de la ópera. Su arte se caracterizaba por una belleza de canto sublime, con grandes cualidades para el repertorio del bel canto y Verdi. Su Rigoletto, su Ballo in Maschera y su Bohème pasarán a la historia. En 1961 ganó un concurso que le llevó a debutar precisamente esta última en el Teatro Regio Emilia. Sin embargo el punto de inflexión de su carrera fue en 1963 en el Covent Garden de Londres, cuando sustituyó a Di Stefano. Junto con Domingo y Carreras dieron muchos conciertos como “Los tres tenores” que contribuyó a popularizar de forma extraordinaria la ópera.

10.- Plácido Domingo (1941)

Con Plácido Domingo se rompen todos los esquemas siendo un cantante único en la historia de la ópera. Puede gustar más o menos su timbre o su forma de cantar, pero nadie como él ha aportado tanto a la ópera (excepto María Callas). Su extensísimo repertorio tanto de tenor como de barítono da vértigo. Su voz, en sus comienzos tenía un color marcadamente baritonal aunque en una de sus primeras grabaciones, el Oberón de Weber, se le puede escuchar una voz muy lírica de tenor casi ligero. Ha hecho de todo en el mundo de la música destacando el apoyo a las voces jóvenes a través de Operalia, concurso de canto que él patrocina. Plácido Domingo tiene una capacidad de trabajo sorprendente y un amor único por la música que le llevan a seguir estudiando inclusoi con cincuenta años de carrera a su espalda. En la actualidad canta como barítono –“vuelvo a mis comienzos” como dice él mismo- lo que ha llevado a una discrepancia de opiniones entre la crítica y los aficionados. Lo que nadie cuestiona es su pasión y su entrega al canto lo que le convierten en uno de los mejores tenores del siglo XX.

Francisco García-Rosado