Man Ray en Teatros del Canal: la fetichista mirada masculina, multiplicada

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         Man Ray en Teatros del Canal Por Cristina Marinero

3 de marzo. Teatros del Canal de Madrid. El artista y la modelo podría ser la relación perfecta, sobre todo para el primero. La mujer convertida en objeto, manipulable, a merced de algo bigger-than-life: el Arte, así, con mayúsculas, que sirve para justificarlo todo. La mujer mirada. La mujer objeto. La mujer decorada. La mujer colocada en las posiciones que más le gustan al creador. Todo por el Arte y a favor del Arte.

Un momento de la coreografía Man Ray. Foto- Taiat Dansa Man Ray en Teatros del Canal
Un momento de la coreografía Man Ray.   Foto: Taiat Dansa Man Ray en Teatros del Canal

Las coreógrafas y directoras de la compañía valenciana Taiat Dansa, Meritxell Barberá & Inma García, han buceado en la figura del fotógrafo surrealista norteamericano Man Ray (Filadelfia, 1890 – París, 1976) indagando, incluso, en las obras del mayor coleccionista privado de su obra, que se encuentra en Chicago.

En esa investigación descubrieron, además, que el artista nacido como Emmanuel Radnitzky había estudiado danza, dato que dice mucho sobre las composiciones de sus imágenes, que encuentran muy coreográficas. Han contado en este montaje con la colaboración, entre otros, de Roberto Fratini, como asesor artístico, y del músico Caldo (David Barberá), diseño de escenografía de Luis Crespo e iluminación de Ramón Jiménez.

Creada en colaboración con los bailarines Cristina Reolid, Cristian Arenas, Miguel Ángel Fernández, Kilian García, Jon López, Joel Mesa, Martxel Rodríguez, Mauricio Pérez, esta coproducción del Festival Grec de Barcelona 2017, el Institut Valencià de Cultura, el Ballet de la Generalitat, Sagunt a Escena e INAEM, se estrenó en 2017 y las dos actuaciones en los Teatros del Canal de Madrid suponen para Taiat Dansa su vuelta a la acción, en este mundo atrofiado por la pandemia.

La puesta en escena está dominada por los flashazos luminosos y sonoros, y los recortes de fotos del protagonista a modo de telones. Una mujer, la elegante bailarina Cristina Reolid, aparece entre el grupo de siete hombres -Man Ray multiplicado-, con un pavoneo empoderado y se muestra divina. El blanco y negro domina espacio y trajes, como las fotografías más famosas del que también fue pintor, cineasta experimental y creador de objetos.

El peso coreográfico está puesto en los movimientos de brazos y torso. Los hombres emiten sonidos, respiran fuerte en sus evoluciones y tienen un punto absurdo-cómico. La mujer transita por la obra desde ese poderío de musa adorada, hasta la dolorosa manipulación y el sentimiento de ser objeto en manos de ellos, de forma literal.

Meritxell Barberá & Inma García plantean la situación más antigua del mundo: ellos miran, ellos deciden, ellos mandan. Ni los que se vendían tan adelantados a su época, surrealistas y demás “istas”, son diferentes. Más allá, los encabezados por André Bretón redoblaron la apuesta y se comportaron más lacerantes hacia la mujer y su sexualidad. Imágenes imposibles y obras impactantes a costa de ellas, su cuerpo y ambivalente mensaje. Todo por el Arte…