Mannon Lescaut en el Festival de Salzburgo 2016: Disfrutar a Netrebko es sufrir a Eyvazov

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Mannon Lescaut en el Festival de Salzburgo 2016
Mannon Lescaut en el Festival de Salzburgo 2016

El sello amarillo de la Deutsche Grammophon cuenta en su catálogo con la grabación en directo de la versión semiescenificada Manon Lescaut de Puccini, que fue interpretada en el Festival de Salzburgo de 2016. Con la soprano rusa Anna Netrebko como principal reclamo y la sólida batuta de Marco Armiliato, el disco es una opción interesante para los aficionados que se perdieron el evento.

No deja de sorprender la autoestima del Puccini treintañero que compuso su Manon el mismo año 1893 en que se estrenaba la obra maestra homónima de Massenet. El poder dramático de su música, que nos hace vivir de una manera descarnada la pasión de los personajes, junto con la correspondencia del compositor, parecen indicar que la coincidencia temática con Massenet se debió a la obsesión del propio Puccini por el personaje de Manon, y no a una estrategia de publicidad del editor Ricordi para conseguir popularidad para su protegido.  Sea como fuere, el resultado fue extraordinario, como demuestra el interés que sigue despertando en los programadores del siglo XXI.

La voz de Netrebko, que con los años ha adquirido un gran peso dramático y un color distintivo, evoluciona a través de la partitura de Puccini ocupando todo el espacio expresivo. El lujo y la homogeneidad del timbre, acentuados con un vibrato estudiado y sensible, aparecen en feliz combinación con una línea de canto que va del arrobamiento más crudo a la musicalidad más refinada. La seguridad técnica y el despliegue de medios de su instrumento, puestos al servicio de la expresión dramática, hacen del canto de la soprano rusa un acontecimiento artístico de primer orden. Su figura artística, de altura mundial, enlaza ya con otras grandes sopranos de la segunda mitad del siglo pasado.

Junto a la mencionada diva rusa aparecen los cantantes masculinos Yusif Eyvazov (Des Grieux), Armando Piña (Lescaut) y Carlos Chausson (Geronte).  Juntos recrean con efectividad ese ambiente oscuro y triste, brutalmente masculinizado que rodea a Manon y acelera su torbellino de amor autodestructivo. El bajo español Carlos Chausson cuaja un Geronte di Ravoir de referencia y deja detalles de gran artista en todas sus intervenciones. El barítono mexicano Armando Piña, con una voz aún en crecimiento, se acopla a la perfección con Netrebko al inicio del segundo acto.

Yusif Eyvazov es el eslabón más débil de esta versión de Manon Lescaut. Su esforzado canto consiste en compensar con una buena dosis de afectación dramática su emisión caprina, la fealdad de su timbre y su floja musicalidad. Es difícil de entender el aplauso de Salzburgo a este Renato, que más parece un trasunto deforme del caballero Des Grieux. No es Opera World tribuna adecuada para la controversia sociopolítica, pero parece importante subrayar las circunstancias que están detrás del resultado artístico final de este CD. No es descabellado pensar que la aparición de Eyvazov en el papel de Renato Des Grieux tiene algo que ver con su relación marital con Anna Netrebko. Su presencia en el festival arroja serias dudas sobre la solvencia ética del matrimonio, que parece valerse de la notoriedad de Netrebko para impulsar la carrera del tenor. Nada de lo que sorprenderse a estas alturas, pues más grave fue la defensa de la diva al demo-dictador Putin. Hasta ahora, sin embargo, todo indica que este esquema comercial les funciona a pedir de boca.

Por último, es de justicia resaltar la incontestable calidad musical de la Rundfunkorchester de Múnich y el cuidado trabajo de los cantantes del coro de la Staatsoper de Viena. Bajo la inteligente batuta de Armiliato, muy sensible a la identidad artística de Puccini, ambos conjuntos son imprescindibles para el éxito del concierto.

No cabe duda que este disco hará las delicias de los seguidores de Anna Netrebko.

Carlos Javier López