Margherita de Foroni en Wexford: una interesante y desconocida ópera

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Margherita de Foroni en Wexford
Margherita de Foroni en Wexford

Un año más vuelvo a Wexford para el Festival de Ópera, que ofrece, como tradicionalmente, obras poco conocidas y que siempre ofrecen interés para el aficionado. Este año el programa lo componen Margherita, de Jacopo Foroni, Risurrezione, de Franco Alfano, y la Medea de Cherubini. Para el año próximo ya está confeccionado el programa de óperas, que consistirá en un programa doble, compuesto por la Princesse Jaune, de de Camille Saint Saens, junto a L’Oracolo, de Franco Leoni. Le seguirá la ópera contemporánea Diner at Eight, de William Bolcolm, y, finalmente, la versión original del Faust de Charles Gounod. Intentaremos estar aquí una vez más.

Jacopo Foroni (1824-1858) es un compositor italiano, que durante años se dedicó a la dirección de orquesta y estuvo muy involucrado en la famosa revuelta de le Cinque Giornate. Pasó sus últimos años dirigiendo la Ópera de Estocolmo, ciudad en la que muríó de cólera.. Compuso 4 óperas, la primera de las cuales fue justamente la que ahora nos ocupa, aunque su mayor éxito fue la siguiente, Cristina de Suecia, por cierto ofrecida hace unos años en el Festival de Wexford. Margherita se estrenó en 1848 en Milán y fue un éxito importante.

Se trata de una ópera semi-seria, que está bien construida, aunque queda corta de inspiración, siendo las mejores páginas las que se ofrecen en el segundo acto de la ópera, especialmente los dos dúos de Margherita y Giustina. Es una ópera que se ve con agrado, aunque no pueda considerarse una obra maestra.

En Wexford se ha ofrecido naturalmente una nueva producción que lleva la firma del director de escena alemán Michael Sturm. La producción es muy simple, moviendo la acción de Suiza a la Italia de la posguerra, con escenografía y vestuario de Stefan Rieckhoff, que resulta adecuada en su simplicidad, contando con una adecuada iluminación por parte de D. M. Wood. La acción está bien narrada y la dirección de escena resulta adecuada.

La dirección musical estuvo encomendada al director americano Timothy Myers, quien ya dirigió aquí el año pasado la ópera Vanessa. Su lectura me ha parecido correcta, cumpliendo con su deber, que en belcanto (estamos en 1848) es fundamentalmente acompañar a los cantantes. Obtuvo un buen resultado de la Orchestra of Wexford Festival Opera, cumpliendo bien el Coro del Festival.

Margherita de Foroni en Wexford
Margherita de Foroni en Wexford

La protagonista que da título a la ópera fue interpretada por la mezzo-soprano italiana Alessandra Volpe, a quien se puede considerar como la mejor cantante de todo el reparto. La voz tiene amplitud suficiente y resulta atractiva, estando bien manejada. Sus mejores momentos de la representación fueron los dos dúos con Giustina, la soprano.

Unos peldaños por debajo se sitúa el tenor americano de origen asiático Andrew Stenson, en la parte de Ernesto. Su voz es reducida y no es particularmente atractiva, resultando un modesto intérprete. Recurrió a un llamativo falsete en su escena del segundo acto.

La soprano Giuliana Gianfaldoni fue la intérprete de Giustina, la hermana de Ernesto y amiga de Margherita. La impresión es un tanto irregular. La cosa resulta atractiva e interesante mientras se mantiene por el centro y controla su emisión, mientras que por arriba su timbre es excesivamente percutante y hasta molesto en ocasiones, destacando en los concertantes. .

Ser Matteo, el Podestá, personaje destinado a una bajo buffo, fue interpretado por Matteo D’Apolito, un barítono de voz reducida y de escaso interés vocal, aunque cumplió bien en escena.

El noble Conde Rodolfo fue interpretado por el bajo ucraniano Yuriy Yurchuk, de voz noble y bien manejada, adecuado al personaje.

El malvado de la ópera es Roberto, el sobrino del Podestá, interpretado por el barítono Filippo Fontana, que resultó poco convincente en términos vocales, con tendencia a abrir sonidos continuamente.

Finalmente, el personaje más secundario de Gasparo, el amigo de Roberto, fue correctamente interpretado por el tenor coreano Ji Hyun Kim.

La Opera House de Wexford ofrecía una entrada de alrededor del 90% de su aforo. El público se mostró cálido durante la representación y en los saludos finales, siendo Alessandra Volpe la más aplaudida.

La representación comenzó puntualmente y, como es tradición, con el público en pie cantando el himno nacional en gaélico. La duración total fue de 2 horas y 55 minutos, incluyendo un intermedio. Duración musical de 2 horas y 18 minutos. Cuatro minutos de aplausos.

El precio de la localidad más cara era de 150 euros, habiendo butacas de platea desde 120 euros. La entrada más barata costaba 35 euros.

José M. Irurzun