Monográfico Bartok en el Palau de les Arts

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Robert Benito

La presente temporada 2014-15 del Palau de les Arts de Valencia se ha inaugurado con un concert monográfico del compositor húngaro Bela Bartok en sus dos vertientes, la orquestal y la lírica de la mano de uno de los directores estrella de las jóvenes generaciones húngaras Henrik Nánási.

La primera obra, el Divertimento para orquesta de cuerda Sz 113 puso a prueba los arcos de la Orquesta de la Comunidad Valencia en una de las obras puente entre la década de los 30 y 40 del siglo pasado, en unos momentos históricos llenos de tensión que acabarían el drama de la segunda guerra mundial y la reorganización bi-política de Europa.

Bartok gozaba del éxito de sus composiciones a finales de los años 30, de ahí que el director de la orquesta de Cámara de Basilea, Paul Sacher le encargara esta obra y la estrenase con su orquesta el 11 de junio de 1940.

La lectura de Nánási fue cuidadosa en estilo y musicalidad.

El primer movimiento de esta obra tripartita, el Allegro non troppo, destacó por sus matizados acentos magiares, con gran calidad en los diversos solos escritos a modo de concerto grosso barroco con grandes y acertados cambios de tempi y destacando las síncopas propias de la la música popular hungara.

Si los movimientos extremos despidieron alegría y vitalidad, el central fue lo contrario una visión turbía casi asfixiante musicalmente hablando que nos hizo recordar momentos de la otra gran obra bartokiana, su Música para cuerdas, percusión y celesta.

El Allegro assai final en forma de rondó volvió a reconducir a la ligereza elegante de un virtuosismo del concertino y del resto de los atriles de esta admirable página no muy programada desgraciadamente.

La segunda parte del concierto se dedicó a una versión concertante con proyecciones de la única ópera de Bartok , A kékszakállú herceg vára, op.11 Sz 48, y cuya correcta traducción sería “El Castillo del principe Barba azul”, cuyo libreto es de Béla Balázs, poeta y amigo del compositor; basado en el cuento de Charles Perrault, La Barbe-Bleue. La duración de la ópera es poco más de una hora y sólo hay dos personajes que cantan en escena: Barbazul (Kékszakállú) y su nueva esposa Judit; los dos acaban de casarse y Judit llega al castillo de Barbazul por primera vez.

Más de dos décadas antes de la obra instrumental precedente se estrenó en la Ópera Real de Budapest esta única incursión de Bartok al mundo de la lírica tras un trabajo de siete años de composición y revisiones.

Debido a su corta duración, el cantarse en hungaro y la gran plantilla orquestal necesaria es una obra que esporádicamente se ve en los escenarios siendo más habitual ofrecerla en formato de concierto como se ha podido ver en el Palau de les Arts.

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Para compensar la frialdad de la versión concertante se optó con muy buen criterio enriquecerla con unas videocreaciones de Miguel Bosch bajo el concepto artístico de Davide Livermore que lograron meternos dentro de ese mundo oscuro y claustrofóbico de Barbazul.

La música de Bartok en esta ópera bebe directamente del “Pelleas y Melisande” de Claude Debussy tanto en la factura de la linea vocal como de la sugerente escritura orqeustal.

Su omnipresente intervalo de segunda menor, símbolo de la sangre recorre toda la obra hasta que inunda toda la orquesta en su última parte pasando de la disonancia a la más plena y apabullante consonancia en la puerta tercera que Nánási supo hacer explotar con una brillantez que sólo esta orquesta puede conseguir cuando se pone en unas buenas manos. El laberinto del castillo representado por las múltiples modulaciones tonales nos condujo de la inocencia primera de Judith hasta su más profundo terror con unos matices de colores tímbricos y planos sonoros de gran calidad.

Los dos solistas cumplieron con muy buena calidad sus difíciles roles, llenos de trampas interválicas y complicados cromatismos, con unas prestaciones vocales notables y que fueron recompensados con prolongados aplausos al final de la ópera por parte del numeroso público que llenaba el Auditori del Palau de Les Arts.

 

Béla Bartók

Divertimento para orquesta de cuerda, Sz 113

A kékszakállú herceg vára [El castillo del duque Barbazul]

GáborBretz,Barbazul
ElenaZhidkova,Judit
Henrik Nánási, director

7 noviembre 2014 · 20.00 h