Octava Sinfonía. Mahler. Barcelona

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Octava Sinfonía de Mahler. Celebración del 70 Aniversario de la OBC. Auditori de Barcelona 13 Abril 2014 Orquesta OBC con la participación de Orquesta ESMUC, Pablo González Director, Solistas:Claudia Barainsky, Christine Goerke, María Espada, Gemma Coma-Alabert, Nadine Weissmann, Anthony Dean Griffey, Jochen Kupfer, Manfred Hemm. Coros: Cor Madrigal, Cor Lieder Càmera, Orfeó Català, Cor de Cambra del Palau de la Música, Cor infantil de l’Orfeó Català i Cor infantil Amics de la Unió. Eduard Toldrá violinista y compositor tuvo hace 70 la inmensa generosidad de dejar aparcada su carrera de solista y compositor por tomar la batuta y crear la Orquesta Ciudad de Barcelona que con diferentes nombres ha ido llenando de música la vida sinfónica de estas siete décadas, durante muchos años desde el escenario del Palau y en el último decenio generoso desde el flamante Auditori, fábrica de ideas musicales. Normalmente las instituciones igual que las personas celebra los 25, 50, 75, 100, ect como números redondos por eso sorprende que la OBC celebre el 70 aniversario y no espere al 75 a no ser que sea una celebración en la que el director titular, ya saliente, Pablo González quiera tener un último gesto de notoriedad en la vida de esta institución.

OBC

Sea como sea este 70 aniversario se convirtió en una gran fiesta de la música desde todos los rincones del Auditori con la elección de esta Sinfonía llamada de los mil por la cantidad de efectivos y efectos requeridos. Un público que llenaba todo el Auditori y que contestó tras la única obra del programa puesto en pié con aplausos entusiastas una propuesta que dificilmente se programa por su alto coste económico y logístico. Una orquesta que supo recoger este reto y aunar su sabiduría con la savia nueva de miembros del ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya) para dar calidad, rotundidad y profundidad a una partitura inmensa en matices con grandes partes solistas pero donde un trabajo conjunto es el mejor de los resultados y así fue en esta velada mahleriana.

En Catalunya existen dos únicos coros profesionales(uno de cámara, el Cor de Cambra del Palau, y el otro dedicadoa la ópera en un 95%, el coro del Gran Teatre del Liceu), lo cual es bastante decepcionante para todos aquellos músicos-cantantes del país que estudiando la carrera de canto y no queriendo dedicarse al mundo solista se tengan que conformar con marcharse fuera ya que aquí se ha optado por no crear un coro profesional sinfónico como tienen todas las orquestas de prestigio internacionales o incluso nacionales como pasa con la Orq. Nacional de España, Orq.de RTVE, Orq. De la Comunidad de Madrid, Orq.del Teatro de la Zarzuela, etc…por nombrar algunas de las más cercanas. Aquí se ha optado por favorecer las colaboraciones con los coros amateurs que aunque de una gran tradición y calidad son una remora para este otro proyecto musical que lleva aparcado siete decadas. Al magnífico Cor de Cambra del Palau ya citado se le unieron otros tres coros de adultos de gran tradición y calidad de Catalunya (Orfeó Catalá, Lieder Camera y Cor Madrigal) y dos coros infantiles más que ofrecieron lo mejor de si mismos en una interpretación matizada de intensidades, con más facilidad en los fortísimos que en los pianos, con una rotundidad que sobrevoló por encima de ese oceano instrumental mahleriano y que se llevó igualmente el reconocimiento de un público entregado entre el que estaban muchos amigos y conocidos de los mismos enriqueciendo esta velada musical con un caracter más familiar si cabe. Enhorabuena a todo ese esfuerzo individual y colectivo de niños y adultos que después de una dura jornada escolar o laboral entregan su tiempo para estos proyectos, si bien no olvidemos la necesidad de un coro profesional que acompañe la profesionalidad de la orquesta antes de que se vuelvan a cumplir otros 70 años de celebración.

La parte solista fue bastante irregular. Todos sabemos que el compositor exige cosas inhumanas en las voces de esta partitura pero quien firma un contrato para cantarlo y quien contrata ha de tener unas mínimas garantías de que lo pueda interpretar. A veces esto no se asegura del todo y pasa lo que pasa. También hay imponderables de salud, etc…que hacen más excusable un resultado irregular como el del bajo Manfred Hemm con problemas en los graves y sin ningún tipo de atisvo de realidad en los agudos, mejor el barítono Jochen Kupfer que supo sacar de un instrumento poco agraciado un resultado notable y poco acertado el tenor A.Dean Griffey cuya parte siendo la más complicada de las tres en cuanto a tesitura fue bastante irregular y poco musical. En la parte femenina fue todo lo contrario, cada una de las cinco solistas supo medir bien sus fuerzas y jugar más con la musicalidad que con la intensidad ofreciendo un resultado mucho más cuidado y empastado en los conjuntos. Y el factotum de este inmenso buque que fué, el hasta ahora director titular, Pablo González tuvo una dirección clara, personal, ofreciendo un Mahler creible, dramático, y místico a la vez. Siempre atento a ayudar a los coros, solistas con un gesto con una mirada, con una respiración…uniendo esa multitud en sus dos manos…y realizando un soberbio trabajo de uno de sus compositores fetiche y que tantas veladas nos ha ofrecido. Enhorabuena maestro González por su iniciativa y sus resultados. Si comenzamos esta crónica con una mención del maestro Toldrá por parir esta orquesta hace ya 70 años la acabamos felicitando nuevamente a cada uno de los instrumentistas, solistas, directores, gestores, administrativos, abonados y público en general que han hecho que esta criatura se mantenga joven, viva y con ganas de dar lo mejor en su futuro más esperanzador. PER MOLTS ANYS OBC!!! Nicolás Piquero