Redacción OW «Orlando furioso» Ópera de Oviedo
La Ópera de Oviedo presenta a una de las obras más singulares del repertorio barroco: Orlando furioso de Antonio Vivaldi. La ópera, auténtico referente del dramma per musica del siglo XVIII, subirá a escena los días 14, 16, 19 y 22 de noviembre, en una producción que combina una lectura escénica contemporánea con una dirección musical especializada en el repertorio historicista. La propuesta teatral lleva la firma del director de escena Fabio Ceresa, nombre habitual en los teatros europeos por su estilo visual marcado, simbólico y de alta carga estética. En el foso estará Aaron Zapico, uno de los directores españoles más reconocidos en música barroca, que estará al frente de la Orquesta Oviedo Filarmonía en una interpretación fiel al espíritu de Vivaldi, cuidando los contrastes expresivos y la tensión dramática del pentagrama.
El reparto reúne un conjunto de voces con creciente proyección internacional. La mezzosoprano Evelyn Ramírez asume el complejo papel titular de Orlando, héroe atormentado cuya progresiva caída en la locura exige una gran versatilidad vocal y actoral. La soprano Jone Martínez encarna a Angelica, personaje de delicado lirismo, mientras que Shakèd Bar interpreta a la poderosa maga Alcina, figura esencial en el entramado de engaños y hechizos. El elenco se completa con Maria Zoi como Bradamante, Serena Pérez en el rol de Medoro, Arnaud Gluck como Ruggiero y César San Martín como Astolfo. Las funciones contarán también con el Coro Titular de la Ópera de Oviedo (Coro Intermezzo).

Estrenada en Venecia en 1727 en el Teatro Sant’Angelo, Orlando furioso representa uno de los mayores logros escénicos y musicales de Antonio Vivaldi (1678-1741). Inspirada en la célebre obra homónima de Ludovico Ariosto —publicada en 1532 y considerada un pilar de la literatura caballeresca europea—, la ópera transcurre en una isla atemporal en la que confluyen amores contrariados, identidades ocultas, magia y episodios de delirio. El libreto de Grazio Braccioli desarrolla dos líneas dramáticas principales: la locura de Orlando al descubrir el amor entre Angelica y Medoro, y los obstáculos que la hechicera Alcina coloca en el camino de los amantes Ruggiero y Bradamante.
Considerada por muchos especialistas como la obra maestra operística de Vivaldi, la partitura destaca por su riqueza melódica, su refinado tratamiento de las arias da capo y un equilibrio dramático que combina episodios heroicos, momentos de ternura y estallidos de furor. Su influencia se extendió a lo largo de todo el siglo XVIII, inspirando versiones y adaptaciones de compositores como Lully, Händel y Haydn.













