Poetas del cuerpo. La danza de la Edad de Plata, una exposición imprescindible

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Cuerpo de baile de los Ballets Russes de Monte Carlo sobre el tejado del Gran Teatro del Liceo, hacia 1935. Fotografía de Compal (Compte i Palatchi). © Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona.
Cuerpo de baile de los Ballets Russes de Monte Carlo sobre el tejado del Gran Teatro del Liceo, hacia 1935. Fotografía de Compal (Compte i Palatchi). © Museu Nacional d’Art de Catalunya, Barcelona.

La Residencia de Estudiantes y Acción Cultural Española respaldan esta muestra sobre los artistas, coreógrafos y bailarines que protagonizaron su desarrollo en España y en el exterior, durante el primer tercio del siglo XX

Esta exposición está dedicada a la presencia de la danza en el complejo panorama cultural de la Edad de Plata, elevada al mismo nivel que la literatura, la música y las artes visuales. En la cronología que la encuadra, la primera fecha corresponde a 1880, cuando Pauleta Pàmies fue nombrada primera bailarina del Teatro del Liceo de Barcelona, y, la última, a 1945, año de la muerte de Encarnación López La Argentinita en Nueva York. 

Con estos dos datos se recoge, por un lado, el papel que tuvo el teatro de ópera barcelonés para el desarrollo de nuestro ballet, en paralelo al Teatro Real de Madrid, aunque en la Ciudad Condal ese desarrollo se prolongaría durante las siguientes décadas y el coliseo de la capital española cerró en 1925, con lo que cortó de forma radical cualquier atisbo de avance balletístico en sus salas. Y, por otro lado, la citada fecha final subraya el protagonismo de las personalidades individuales de nuestra danza española para la madurez que manifestó este arte durante las primeras décadas del siglo XX.

Carlos Sáenz de Tejada, Ballets Espagnols de La Argentina, 1927. Impresión mecánica sobre papel, 128 x 98 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.
Carlos Sáenz de Tejada, Ballets Espagnols de La Argentina, 1927. Impresión mecánica sobre papel, 128 x 98 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid.

Ese periodo que concreta esta exquisita muestra es más de medio siglo, años en los que algo estaba cambiando en el mundo, también en el arte -de la vida moderna, al modernismo-, y, cómo no, en el panorama de la danza española y de la danza en España. 

Poetas del cuerpo. La danza de la Edad de Plata quiere dar visibilidad a coreógrafos e intérpretes de este arte efímero en la esplendorosa época, cuyos vestigios, además de en las creaciones transmitidas de maestro a alumno o de coreógrafo a bailarín, han quedado inmortalizados en otras artes. 

Estructurada en cuatro grandes ámbitos con criterio cronológico, la exposición de la Residencia de Estudiantes, respaldada asimismo por Acción Cultural Española, subraya cómo también la danza se mostró abierta a las distintas corrientes e influencias, al igual que las demás artes, y lo cercana que estuvo de los poetas de la Generación del 27. 

Una danza nuevaLos años de esplendorLa danza y la Residencia de Estudiantes: de Terpsícore a Telethusa y Un legado tras la guerra civilson los títulos de cada una de las cuatro líneas expositivas mostradas en las salas. Para los años de esplendor, se consideran las primeras visitas de los Ballets Russes a España, en 1916, 1917 y 1918, y el estreno, en 1917, de Parade, primer ballet diseñado por Picasso, también como impulsos.

Hipólito Hidalgo de Caviedes, Gerardo Atienza y María Brusilovskaya con sus discípulas, 1934. Óleo sobre tela, 207 x 170 cm. Colección particular, Burgos.
Hipólito Hidalgo de Caviedes, Gerardo Atienza y María Brusilovskaya con sus discípulas, 1934. Óleo sobre tela, 207 x 170 cm. Colección particular, Burgos.

Entre las abundantes piezas, se muestran obras plásticas en torno a la danza y el ballet, como carteles de los Ballets Espagnols de La Argentina, la efímera compañía de la pionera de la estilización de nuestra danza, Antonia Mercé, con sede en París, ciudad donde vivía; el fabuloso lienzo de Ignacio Zuloaga sobre María de Albaicín, de 1919, o el que muestra a los maestros Gerardo Atienza y María Brusilovskaya en una instantánea de sus clases de ballet en el Círculo de Bellas Artes, obra de Hipólito Hidalgo de Caviedes, de 1934. Se pueden ver fotografías de la bailarina de todo rango Teresina Boronat, de los Ballets Rusos de Montecarlo en su visita al Liceo, trajes de Antonia Mercé o Maruja Bardasano… 

También se exponen diseños de Picasso para El sombrero de tres picos, ballet de 1919, coreografía de Leonide Massine y música de Manuel de Falla, estrenado en Londres por los Ballets Russes de Diaghilev y emblema de ballet español. Además, están presentes, cómo no, Encarnación López La Argentinita, su hermana Pilar López, Vicente Escudero, Áurea de Sarrà, Mariemma y un largo etcétera de inmortales ya, que es mejor descubrir en persona.

Poetas del cuerpo. La danza de la Edad de Plata tiene como comisaria a Idoia Murga Castro, profesora de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, quien también ha coordinado el catálogo sobre la exposición, con artículos de diversos especialistas en distintas áreas, que detalla más el tema protagonista de la muestra.

Estará hasta el 1 de abril en la Residencia de Estudiantes, pero no duden en ir ya a visitarla por si quieren volver a repetir. 

Cristina Marinero