Restringido el acceso a la Ópera de Sidney a dos críticos por sus crónicas negativas

Restringido el acceso a la Ópera de Sidney a dos críticos por sus malas críticas

Ya son dos los críticos que el director de la Ópera de Sydney, Lyndon Terricini, elimina de la lista de medios para acceder a sus producciones.

Los medios de comunicación especializados se hacían eco esta semana de una noticia que ha causado revuelo en el la escena de la crítica musical: El pasado viernes, y por segunda vez, Lyndon Terricini pedía eliminar de la lista de medios de prensa de la Ópera de Sidney a la periodista Diana Simmond a causa del tono particularmente ofensivo que había detectado en la reseña de su autoría publicaba en el blog Stage Noise .

Simmond descubrió tan sólo unas horas antes del estreno, que no disponía de entradas para la producción de la La Flauta Mágica en el teatro australiano; en respuesta, ha tildado de «infantil» la reacción del director artístico de la compañía Opera Australia. Las explicaciones del servicio de prensa de la Ópera de Sidney no añadían demasiados detalles. Por lo que parece, la colaboradora de Stage Noise había sido bastante crítica acerca de algunas decisiones del programa de la compañía, como la participación del locutor de radio Alan Jones en el musical Anything Goes.

El caso de Simmond sucede apenas un mes después de que se le negara la entrada gratis a otra crítica de música clásica, Harriet Cunnigham, del Sydney Morning Herald, por apuntar, de una manera un tanto atrevida, las limitaciones de repertorio de las que adolecía la programación de la temporada 2015/2016, y que consideraba poco innovadoras y asentadas en el conformismo. En este caso, Terricini ha expresado el deseo de entrevistarse con la Jefatura de la redacción del diario; la respuesta del Herald ha sido contundente: no permitirá que las compañías de opera elijan a sus críticos, y pagará las entradas para que puedan continuar haciendo su trabajo.