Rolando Villazón.CD. DGG

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“Viva Verdi” (Mi selección personal). Varios intérpretes. Deutsche Grammophon 479 1171 (2 CDs). Las casas discográficas están explotando al máximo sus fondos con motivo del doble bicentenario de los nacimientos de Verdi y Wagner. Y es muy comprensible, teniendo en cuenta que es prácticamente imposible que vuelvan a coincidir los aniversarios de semejantes colosos de la lírica. Deutsche Grammophon propone, en un álbum de 2 CDs, la selección verdiana hecha por Rolando Villazón, quien afirma que “Ningún otro compositor ha sabido crear una relación tan inmediata con el público”. El simpático tenor mexicano –suponemos que bien asesorado por los ejecutivos de la prestigiosa marca alemana- ha escogido fragmentos muy representativos de grabaciones de la época dorada del sello amarillo, los años 70 y 80 (Traviata con Kleiber, Nabucco y Forza con Sinopoli, Aida y Simon Boccanegra con Abbado –aunque, sorprendentemente, no su Macbeth, un título quizá menos “comercial”-, Trovatore y el Réquiem con Giulini), protagonizados por los grandes divos de la época (Carreras, Ricciarelli, Milnes, Obraztsova, Ghiaurov, Plowright, y, especialmente, el mentor y modelo del tenor, Plácido Domingo), así como de recitales de nuevas estrellas (Calleja, Fleming, Terfel). No puede faltar la legendaria pareja de la Decca –también del grupo Universal, al que pertenece igualmente DG-, Sutherland-Pavarotti (Traviata, Trovatore), y hasta hay rarezas como el Don Carlos en francés de Alagna –que, como es sabido, ha sido ‘asimilado’ por los germanos desde su anterior sello EMI- y Pappano. E incluso algunas grabaciones ya históricas como el Rigoletto de Kubelik, o un “O don fatale” de un recital juvenil de la siempre temperamental Grace Bumbry. El cantante azteca tiene la elegancia de aparecer únicamente en dos números (el dúo del I acto de Rigoletto y el brindis de La Traviata, ambos con Anna Netrebko, quien también ataca el “Sempre libera” de su rutilante recital con Abbado), y en otros dos de su reciente disco con Noseda (el “Ingemisco” del Réquiem y la romanza de Fenton en Falstaff, donde le da la réplica uno de los últimos valores de la casa, la soprano alemana Mojca Erdmann). Se pueden hacer otras selecciones (y, de hecho, cada uno tendrá la suya propia). Pero ésta es una de las posibles, y no de las peores. Rafael Banús Irusta