Rosa Ponselle. Soprano

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Rosa-Ponselle

Rosa Ponzillo (Rosa Ponselle) nació el 22 de enero de 1897 en Meriden (EE.UU.). Tras estudiar piano, comenzó a formar dúo con su hermana Carmela actuando en vodeviles. Fue el agente de ambas, William Thorner, quién consiguió una audición de las hermanas con Enrico Caruso. Éste, impresionado con la voz de Rosa, le prometió que cantaría con él en el MET, y así fue: tras una audición con el director de este teatro – Guilio Gatti-Casazza – obtuvo su contrato para cantar “La Forza del Destino”, produciéndose su debut el 15 de noviembre de 1.918. Si bien en el reparto estaban: Enrico Caruso, Giuseppe de Luca y José Mardones (¡ojo con el reparto!), fue esta joven de 21 años quien atrajo la atención del público y crítica. Desde esa fecha, hasta su temprana retirada en 1937, fue la gran soprano estrella del Metropolitan.

Tenía una amplitud de registro que abarcaba tres octavas. Su voz era grande, ancha, pero a la vez muy dúctil y ligera. Poderosa emisión, homogénea en toda la tesitura con un timbre bellísimo y con una gran riqueza de armónicos. Su canto legato es insuperable, su fraseo elegantísimo, dotada de un gran sentido de la musicalidad. Con unos graves rotundos, dignos de una mezzo, y unos agudos squillantes y luminosos. Podíamos calificarla como una dramática de coloratura. Dotada de gran técnica vocal tal y como demuestra su capacidad insuperable para los trinos (como en “Ernani, Ernani involami”) los pianissimi (en el ejemplo lo tenemos en “Suizidio”), su canto ligado (“Casta Diva”) o su magistral uso de los reguladores (la messa di voce del “Pace, Pace mio Dio”). Sin embargo, pese a su riqueza vocal y su gran técnica, Ponselle siempre padeció nerviosismo y “miedo escénico”.  Seguramente fue este aspecto psicológico de Ponselle lo que hizo que calase al enfrentarse al temido Do5 del “O Patria Mia”, en su debut como Aida en 1920. Este hecho puntual, le marcaría su carrera y le afectaría a otros roles (como la Leonora de “Il Trovatore” como ella misma reconoció) desarrollando una especie de temor a la zona más alta de su zona aguda que se iría acentuando con los años y, resintiéndose la misma pese a su juventud, con cierto deterioro progresivo de dicho registro

Fuera de EE.UU., Ponselle sólo cantó en el Convent Garden y en Italia (para cumplir una promesa que le hizo a su madre italiana) en el Maggio Musicale de Florencia. En Londres, la crítica y el público estaban entusiasmados durante las tres temporadas que cantó en el teatro londinense (1.929, 1,930, 1,931).

Sus principales roles fueron las protagonistas de títulos como: “La Forza del Destino”, “La Gioconda”, “Norma”, “La Traviata”, “Cavallería Rusticana”, “Ernani”, “D. Carlo”, “Carmen”, “Andrea Chenier”, “L´Africana” o “La Juive”. Desde 1.935 tenía en su contra a un sector muy importante de la crítica neoyorquina, lo que le hizo mucho daño dado su carácter débil. En su última temporada en el MET, 1936, cantó Santuzza y Carmen (escapando de la tesitura muy alta). En 1.936, se había casado con el millonario Carle Jackson. Su prematura retirada fue con una “Carmen” que cantó en Cleveland en 1937. Se retiró y se fue a vivir con su marido a su mansión de Villa Pace, dónde grabaría (para RCA) unos discos imprescindibles para cualquier aficionado a la lírica. En esa mansión viviría y recibiría a jóvenes cantantes (como Pavarotti, Domingo o Milnes) hasta su fallecimiento en 1.981

Como muestra de la técnica y del canto de Rosa Ponselle, proponemos este “Ernani, Ernani Involami”.

http://www.youtube.com/watch?v=_-I2BP3RTbk

Y este “Pace, Pace mio Dio”

http://www.youtube.com/watch?v=Wco49PsX8GM

De ella han dicho: “En mi vida ha habido tres milagros vocales: Caruso, Ruffo y Rosa Ponselle” (Tullio Serafin). “La más gloriosa voz que alguna vez salió de la garganta de una mujer” (Walter Legge). “La mejor cantante de todos nosotros” (María Callas)