“SALSIPUEDES” Ópera de Daniel Catán (1949-2011). Llega quince años después al Palacio de Bellas Artes.

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SALSIPUEDES

Estrenada en Houston, Texas, el año de 2004, llega al teatro del Palacio de Bellas Artes, luego de su estreno en México en Texcoco en 2017, después de la inesperada y prematura muerte del compositor mexicano Daniel Catán (1949-2011), el pasado domingo 26 de mayo de este 2019, luego de incumplidas promesas de que se pondría en su país de nacimiento y origen. Fui testigo directo, existe una basta y sabrosa correspondencia entre el compositor y este cronista, de que varios directores de la Compañía Nacional de Ópera se mostraban muy interesados en llevarla a la escena de nuestro máximo recinto cultural. Nunca se lo cumplieron. Y no fue el único caso. Solo vio el estreno de dos de sus títulos operáticos, los primeros, “ENCUENTRO EN EL OCASO” en 1980 en el Teatro de la Ciudad, y “LA HIJA DE RAPPACCINI” en Bellas Artes en 1991 representadas. Y en forma de concierto “FLORENCIA EN EL AMAZONAS” en esa misma sala en 1999 tres años después de su estreno en USA en 1993. Nunca fue entonces “Profeta en su tierra”. Ahora empiezan a conocerlo. Desafortunadamente el nunca pudo verlas aquí.

Con libreto en español del escritor cubano Eliseo Alberto (1951-2011) en colaboración con el escritor mexicano Francisco Hinojosa (1954) esta ópera en tres actos representa la cuarta en el catálogo del compositor con un nuevo lenguaje musical y en la cual vuelve a su carácter bufo del que había dado apenas cuenta en sus otros títulos pero que en esta obra es un elemento sobresaliente. “El género bufo es muy delicado, del que no hay muchos ejemplos memorables en nuestro siglo XX, que ha sido tan desastroso y solemne. Abordar este género ha sido todo un reto” escribe el compositor. Catán trabajo mucho y afanosamente para lograr ese lenguaje tan especial y particular de combinar lo expansivo del canto lírico que tanto amaba, característico de la ópera romántica, con largas líneas melódicas plenas de emoción y sentimiento, con un ritmo tropical, “caribeño”, lleno de cambios y con un sabor de música popular latinoamericana. Los pasajes orquestales que sirven de transición entre los diferentes cuadros de la acción dramática, desde el preludio, se logran con gran belleza y sensualidad con un lenguaje propio y personal que aquí logra una plenitud llena de sabor. La orquestación, donde prescinde de las cuerdas agudas, violines y violas, conserva chelos y contrabajos y agrega a las maderas y metales una rica gama de colores y timbres en la variada dotación de percusiones. Con gran maestría la música corre con gran agilidad y escuchamos una Ópera que nos recuerda a lo tradicional del género, pero con la modernidad de nuestro tiempo turbulento y agitado. No faltan las “arias”, los duetos”, tríos, cuartetos, coros, música de baile, danzas y creación de atmósferas dramáticas acordes al desarrollo de la historia.

Que no es sino una historia de amor. Locura, pasiones, desconsuelos y celos, intrigas y crímenes, nostalgias y una gran dosis de alegría, buen humor, erotismo y calentura que nos recuerda de alguna manera las películas de cabarets y rumberas jolgoriosas. Que puede resumirse así: en la Isla diminuta del caribe latinoamericano llamada “SALSIPUEDES” gobernada desde hace treinta por un clásico dictador, el General García, seguido por su pueblo ignorante pero alegre y bailador, se casan las hermanas Magali y Lucero, jóvenes de la clase media con los cantantes y músicos tropicales Ulises y Chucho. En plena fiesta de bodas se anuncia que se ha declarado la guerra a los nazis. Los recién casados, también militares, son obligados a cantar el himno nacional y dejan abandonadas a sus esposas supuestamente por breve tiempo. Pero embarcados sin su consentimiento los frustrados novios navegan a la guerra en la nave “EL INVENCIBLE” antes llamada “María del Mar”. Las mujeres salen en busca de sus maridos hasta los encuentran entusiasmados, aunque tristes y desesperados por las muchachas ligeras “La China” y “Orquídea”. Mil vicisitudes ocurren hasta el final de la historia que aquí no les vamos a contar. ¡Averígualo Vargas ¡ 

SALSIPUEDES
SALSIPUEDES

El elenco en esta ocasión del estreno en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes contó con la participación de la ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO DE BELLAS ARTES dirigida por el músico colombiano Ricardo Jaramillo quien fungió de concertador. La escena, correcta, movida y divertida, fue de Luis Martín Solís quien ya lleva varios títulos de óperas mexicanas en su haber siempre creativo y profesional. Muy importante el trabajo de coreografía de Érika Torres. El numeroso reparto de cantantes, acertada combinación de juventud y talento, buenas voces y entusiastas actores, responsables y entregados a sus personajes, bien elegidos, fueron, Ulises, Ángel Macías, Lucero, Liliana Aguilasocho Acosta, Chucho, Josué Cerón, Magali, Mariana Sofía García, Coronel y Madame Colette, Enrique Ángeles, General García, Luis Alberto Sánchez, El Chino, Alan Pingarron Reynoso, Capitán Magallanes, Armando Gama, Teniente, Rodrigo Petate, La China, Angélica Alejandre, Orquídea, Arisbé De la Barrera, Sargento Guzmán, Alejandro Navarrete. 

Una Ópera original y distinta, llena de exuberante música apasionada y brillante, plena de color y emoción, forma cimera dentro de la obra de Daniel Catán, un músico que deja una obra rica, variada e importante, a quien tuvimos la dicha y gran fortuna de conocer, desde sus principios en este arte, hasta su inesperada partida que nos llenó de su presente recuerdo.

Manuel Yrízar