Songs of Paolo Tosti. Pancho Corujo

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PC13005

Songs of Paolo Tosti. Francisco Corujo (tenor) Ángel Cabrera (piano). Obras de Paolo Tosti. PlayClassics. 2013

Corujo canta las canciones de Tosti

PlayClassics edita Songs of Paolo Tosti, un recital de canciones napolitanas del tenor canario Francisco (Pancho) Corujo, acompañado al piano por el maestro arriacense Ángel Cabrera. El compacto propone una selección de 15 piezas en las que Corujo luce la claridad de su emisión, la belleza de su timbre y su pasional manera de cantar, en un repertorio en el que se siente cómodo. El canario es un tenor lírico de timbre homogéneo, bello y oscuro, de centro complejo y agudos brillantes aunque un tanto ligeros.

El disco se abre con Sogno, en un cantar delicado y contemplativo, que nos transporta a la época en la que la voz de un tenor recorría las calles de Nápoles buscando enamorar. En L´ultimo bacio y en Donna, vorrei morir, descubrimos a un Corujo contenido, de canto íntimo y poco expansivo, pero que consigue momentos de gran emoción en frases como Vorrei poterti dar quel po’ che resta/Della mia gioventù. Si bien la sorprendente  lentitud del tempo desnaturaliza un tanto estas piezas.

Más inspirado se muestra en L´ultima canzone, donde el entendimiento con Ángel Cabrera es total. Aquí, la elegancia encuentra justificación, y suena musical y lógica en esta apasionada despedida, que va de la altanería a la desesperación. Posiblemente el título mejor interpretado del compacto.

Después, la línea de voz toma más vuelo. El cuidado canto legato y los bellos pianisimi de Ideale son seguidos por la canción L´alba separa dalla luce l´ombra, cantada en su estilo, en frases dúctiles con gran voltaje tímbrico y agudos colocados en lo alto, que son respondidos con seguridad por el piano.

Con Segreto el recital vuelve a replegarse. Percibimos con facilidad aquí los matices de la voz de Corujo, sus oscuridades en la zona media, la seguridad en los ataques y la bella imperfección de una línea que transita sobre las consonantes. Ciertamente, Segreto es la más plana de las canciones del recital, pero sirve como ninguna para conocer en profundidad los matices del material vocal del cantante de Lanzarote. En los versos Ma le parole tue furon mendaci / Perché l’anima tua fatta è di gel la voz explosiona y se recoge varias veces en apenas una docena de palabras, yendo con precisión de la media voz a la voz plena, con gran sentido expresivo. 

Tras la encantadora y amable La Serenata, el recital propone ´A vucchella, verdadera piedra de este repertorio. El piano de Cabrera suena aquí delicioso, y es correspondido por un Corujo más dubitativo y fuera de estilo. Es extraño escuchar esta interpretación tan sofisticada en una pieza que se presta tanto al juego, al requiebro galante. 

La canción Vorrei morire! llega después, llena de emoción y lirismo. Sin duda el cénit emotivo del recital, la última gota del jugo melancólico. Aprile viene servida con gracia y en su tempo justo, de manera que suena bellísima y delicada. Tanto, que sin pretenderlo empalidece a Chitarrata abruzzese, tal vez porque la pareja de artistas españoles se muestra aquí menos compenetrada, o porque el agudo final de Corujo suena poco redondo.

La pieza final, Malìa, consigue dejar un sabor de boca inmejorable por su elegancia y emotividad gracias a un canto honesto y grácil y a la expresividad del acompañamiento. Hay que resaltar el trabajo de Ángel Cabrera, que toca siempre con gusto y buen criterio y contribuye a la homogeneidad estilística del recital, sin dejarse llevar por la afectación o el histrionismo. 

En conjunto, el recital que propone Francisco Corujo suena más a confidencia susurrada al oído que a declaración de amor bajo una ventana. Lo liederístico impregna todo el disco, y permite paladear el fraseo del cantante canario, disfrutar de una línea de canto cuidadísima (a veces afectada) y escuchar las letras napolitanas, servidas con escrupulosa dicción. Un disco, en suma, que nos sirve para conocer la voz del cantante canario, y que se disfruta con facilidad.  

 Carlos J. López 

Por cortesía de PlayClassics, mientras leen esta crítica pueden escuchar la grabación íntegra, de forma gratuita.