Tito Manlio. Vivaldi. Madrid

232

Tito Manlio (A. Vivaldi) Auditorio Nacional de Madrid. 23 Marzo 2014.

Versión de Concierto

En esta ocasión El Centro Nacional de Difusión Musical nos ofrece, dentro del ciclo Universo Barroco, una auténtica rareza, como es la ópera Tito Manlio de Antonio Vivaldi, en su versión romana.

Como explica muy bien Frederic Delamea en las notas al programa, Antonio Vivaldi compuso esta ópera sobre un libreto de Matteo Noris. El estreno tuvo lugar en Mantua en 1719 y fue un éxito inmediato, hasta el punto de que al año siguiente el Prete Rosso recibió el encargo de hacer una nueva ópera sobre el mismo libreto para estrenarse en Roma. Lamentablemente, la partitura se perdió, habiéndose descubierto recientemente en Roma unas colecciones de arias, que han permitido reconstruir la partitura, al menos en lo que a las arias y dúos se refiere. Parece ser que esta versión romana de Tito Manlio contó también con otros dos compositores, ocupándose Vivaldi de supervisar toda la ópera, si bien únicamente el tercer acto parece que fue obra propiamente suya.

La ópera narra la historia de Manlio y su padre, el cónsul Tito, que condena a muerte a su hijo por transgredir las órdenes recibidas en su viaje al Lacio. Una historia de amor un tanto complicada sirve de entorno al tema central de la relación padre-hijo, que terminará en un final feliz.

La versión ofrecida por el CNMD recoge las arias y dúos, eliminando cualquier recitativo. Son un total de 23 arias, a las que hay que añadir 2 duetos y el coro final. La ópera no es una obra maestra, pero resulta agradable y bien construida, siendo lo más inspirado el tercer acto.

De la dirección musical se encargó el italiano Marcello Di Lisa al frente del Concerto de’ Cavalieri. Tanto el maestro como la orquesta han demostrado su adecuación al estilo barroco, aunque ni uno ni otra pueden compararse con otros especialistas actuales en música barroca, ante los que palidecen. La dirección de Marcello Di Lisa me pareció correcta, pero un tanto corta de  vida, y algo parecido se puede decir de la orquesta, que cumplió bien, pero me gustaría ver esta ópera en otras manos y otros pupitres.

La parte vocal ofrecía 5 intérpretes muy familiarizados con el repertorio barroco y rayaron a buen nivel, sin fallos en ninguno de los casos.

El protagonista de la ópera es Manlio, que fue interpretado por Vivica Genaux, quien lo hizo francamente bien, destacando en agilidades. Tiene nada menos 6 arias y un dúo, destacando en su última intervención, el aria Meco gioite, la más exigente en coloratura.

La mezzo soprano sueca Ann Hallenberg es quizá la mejor cantante actual en este repertorio y pocas pegas pueden ponerse a su interpretación de Servilia, la prometida y enamorada de Manlio. En sus 5 arias y dos duetos no hay páginas de bravura, en las que la sueca no tiene casi rival. En cualquier caso, volvió a demostrar su indudable calidad.

La soprano María Espada fue una adecuada intérprete de Vitellia, hermana de Manlio. Cantó con gusto a lo largo de toda la ópera. La verdad es que siempre me ha parecido que esta cantante está infravalorada.

Tito Manlio, el cónsul y padre de Manlio, fue el tenor noruego Magnus Staveland. Lo  hizo bien, con algunos sonidos poco atractivos en la parte superior de la tesitura.

La joven (26) pamplonesa Nerea Berraondo me dejó una positiva impresión en el  personaje de Lucio, el menos importante de la ópera, que no tiene sino dos arias. Esta cantante tiene una voz agradable y canta con mucho gusto y expresividad. En la primera de sus arias, Vaghi luci, luci belle lo hizo muy bien, mientras que en la segunda, Di godere la bella che adoro quedó en evidencia que su instrumento es de tamaño muy reducido, lo que le puede suponer un serio hándicap para desarrollar su carrera en la ópera.

El Auditorio Nacional estaba lleno en el patio de butacas, aunque había bastante huecos en los pisos superiores. La entrada global rondaría el 80 % del aforo. El público se mostró cálido con los artistas en los saludos finales, que siempre fueron en conjunto, aunque no hubiera entusiasmo.

El concierto comenzó con 5 minutos de retraso y tuvo una duración de 1 hora y 56 minutos, incluyendo un intermedio. Duración musical de 1 hora y 26 minutos. Cinco minutos de aplausos.

El precio de la localidad más cara era de 40 euros, siendo el precio de la más barata de  15 euros.

Terminaré diciendo que el CNMD ha publicado ya su Ciclo Universo Barroco para la próxima temporada y el programa es muy atractivo tanto en títulos, como en orquestas y solistas.

José M. Irurzun