Una rutinaria Clemenza di Tito en Valencia

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Clemenza di Tito en Valencia
La Clemenza di Tito en Valencia. Fotos: M. Lorenzo y M. Ponce

Termina la temporada en Valencia con esta última ópera de Mozart, que se ofrece en el Auditori y se da en versión semi-escenificada o, si prefieren, en versión de concierto con trajes y unos mínimos elementos escénicos.

El Auditori está concebido para conciertos y no tiene apenas posibilidades escénicas. Por tanto, no pueden sino ofrecerse unas producciones semi-escenificadas, que en esta ocasión lleva la firma de Albert Aguilera, que coloca una rampa en escalera al fondo del escenario, donde se desarrolla la acción, colocando al coro en la parte más superior e inmóviles.. La citada mínima escenografía se debe a Manuel Zuriaga, mientras el vestuario – adecuado y muy sobrio – es obra de José María Adame.

La dirección de escena es muy sumaria y no va más allá de hacer que los cantantes entren y salgan a la mencionada escalera, donde cantan sus arias.

La dirección musical corrió a cargo de Nimron David Pfeffer, joven director y pianista israelí, cuya actuación no ha pasado de la rutina y una cierta corrección. Siempre pienso que es muy difícil dirigir una ópera de Mozart y se ha vuelto a comprobar en esta ocasión. Hace falta bastante más para dar vida a esta ópera. Buena la prestación de la Orquesta de la Comunitat Valenciana. Correcto el Coro de la Generalitat en sus breves intervenciones.

La Clemenza di Tito en Valencia. Fotos: M. Lorenzo y M. Ponce

Como el Emperador Tito tuvimos al tenor Carlo Allemano, que sustituyó al inicialmente anunciado René Barbera. La voz no tiene atractivo y resulta un tanto insuficiente para dar vida a tan importante personaje.

La soprano italiana Eva Mei fue una sorprendente Vitellia. Lo de sorprendente viene a cuenta del hecho de que siempre se ha tratado de una soprano ligera o lírico–ligera, mientras que Vitellia necesita una voz con bastante más peso. Hacía año y medio que no la veía en escena y la he encontrado con la voz avejentada y reducida de tamaño, aparte de resultar insuficiente en las notas bajas.

Lo mejor del reparto corrió a cargo de la mezzo-soprano Margarita Gritskova en la parte de Sesto. La voz tiene atractivo, está bien manejada y corre con suficiencia. Destacó en su interpretación del la siempre esperada aria Parto, parto.

Lo hizo bien la mezzo-soprano Nozomi Kato en la parte de Annio, procedente en su día del Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo. También había pertenecido a dicho centro la soprano Karen Gardeazábal, que hizo una correcta Servilia, con una voz atractiva y bien manejada. Finalmente, el bajo Andrea Pellegrini lo hizo bien como Publio.

El teatro ofrecía una ocupación de alrededor del 85 % de su aforo. El público se mostró cálido en la recepción final a los artistas, siendo lo mayores aplausos para Margarita Gritskova.

La representación comenzó con 5 minutos de retraso y tuvo una duración total de 2 horas y 45 minutos, incluyendo un intermedio. Duración musical de 2 horas y 15 minutos. Seis minutos de aplausos.

El precio de la localidad más cara era de 50 euros, costando 38 euros la más barata.

José M. Irurzun