Viento (es la dicha de amor).Nebra. Madrid

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Viento2.Nebra.Madrid

Teatro de La Zarzuela

Gracias a Paolo Pinamonti y a su equipo, el teatro de La Zarzuela de Madrid está adquiriendo un protagonismo importante. Dentro de su variada programación ha recuperado el título barroco de José de Nebra, Viento (es la dicha de amor)que se estrenó en Madrid el 28 de noviembre de 1743. Se trata de casi una ópera de ambiente mitológico que natra los amores y deseos de tres parejas con final felíz.

La importancia musical es obvia con una partitura llena de matices y de bella música que se escucha con agrado que fue bien interpretada por la Orquesta Barroca de Sevilla –aunque su forma resulte un poco anticuada- y el Coro titular en buena forma.

Viento1.Nebra.Madrid

El director, Alan Curtis llevó a buen ritmo la representación pero le faltó viveza a una música que la pide por todas partes, resultando algo monótono.

Yolanda Auyanet, soprano canaria, resolvió de forma magnífica su rol de Liríope. Una voz clara, con bellos armónicos y dúctil dentro de un repertorio que no es el suyo habitual. Céfiro fue interpretado por Clara Mouriz de timbre desigual pero eficaz en el canto. Amor fue encarnado por Beatriz Díaz con medios justos y con una voz interesante. Delfa, Ruth González; Marsias, Gustavo De Genaro; y la Ninfa, Mercedes Arcuri estuvieron a la altura de las exigencias requeridas.

Viento3.Nebra.Madrid

Todos los actores estuvieron bien en sus respectivos cometidos e interesante el ballet aunque excesivamente gimnástico y demasiada presencia.

La producción de Andrés Lima fue muy plástica con un escenario bello e inspirado pero que no tenía nada que ver con la música. Prácticamente dos espectáculos diferentes y separados. Por un lado la música magnífica de Nebra y su historia, y por otros la escena.

El público aplaudió y disfrutó.

Francisco García-Rosado