CD. Canciones. R. Strauss. Th. Hampson

57

CD.Strauss.Hampson

Notturno. Canciones de Richard Strauss. Thomas Hampson (barítono), Wolfram Rieger (piano), Daniel Hope (violín). Deutsche Grammophon, 2014.

Strauss y la expresión concentrada

A diferencia de sus óperas y poemas sinfónicos, la producción liederística de Richard Strauss se encuentra todavía en un segundo plano, a excepción de sus monumentales Vier letze lieder (Cuatro últimas canciones). Por ello, el barítono de Indiana Thomas Hampson presenta para Deutsche Grammophon su homenaje personal a la figura del compositor bávaro en el año del aniversario del siglo y medio de su nacimiento con una interesante selección de sus más de 200 canciones compuestas a lo largo de todo su dilatado periodo creativo. Para este trabajo, Hampson cuenta con la ayuda de un acompañante de excepción, el prestigioso pianista Wolfram Rieger, providencial traductor de los sentimientos y la sensibilidad que expresa el autor de Salomé en un género tan íntimo, el de la canción clásica con acompañamiento de piano, que aunque parezca increíble, considerando en conjunto el resto de su producción tan centrada en la orquesta, sedujo e interesó al compositor durante toda su vida.

La recopilación de lieder que propone el reputado cantante estadounidense es estrictamente cronológica, partiendo de sus canciones de formato más breve pertenecientes a sus años de juventud, aún influenciadas en cierta medida por la gran tradición liederística de Schubert o Schumann, y por el modelo de expresión wagneriana, de su coetáneo Hugo Wolf, pero en donde ya se impone la marcada personalidad musical de su autor, presentándosenos ese pequeño prodigio de profundidad emocional concentrada en unos pocos compases como es la famosa canción de amor Morgen! Op. 27/4, de 1894, regalo de boda de Strauss a su esposa.

El oyente, subyugado por los suaves acentos y dinámicas de la voz de Hampson, en este viaje íntimo que él conduce por los sentimientos amorosos, llevará escuchado aproximadamente la mitad del disco cuando halle la pieza que da título al mismo además de ser la más extensa de todas (de más de trece minutos, algo insólito en una canción con piano, casi un “poema sinfónico liederístico”, si se permite la expresión): el espectral Notturno op. 44/1 (1899), en el que la desnuda prosodia que Hampson realiza de los versos de Richard Dehmel está secundada por Rieger y por etéreos solos de violín de Daniel Hope, que, a pesar de representar en este caso a la figura de la muerte que ya inmortalizara años atrás Camille Saint-Saëns en su Danza macabra, nos hace evocar también el glorioso solo de violín de la tercera canción (“Adormeciéndose”) de los mencionados Cuatro últimos lieder, por citar sólo un ejemplo de los innumerables solos que Strauss regaló para este instrumento a través de su ingente obra. Pero aún los protagonistas de este disco nos deparan una inesperada sorpresa al final del lied titulado Los Tres Reyes Santos de tierras del Este op. 56/6 (1906), donde en los pianísticos compases finales, el oyente percibirá breves fanfarrias triunfales de trompeta, en una voluntad del compositor de subrayar la solemnidad del texto, y cuyo efecto acústico no se nos detalla si está pregrabado.

Los textos que utiliza el compositor bávaro a lo largo de todo este improvisado ciclo de canciones que Hampson ha extraído de diferentes colecciones pertenecen a autores tan dispares como sus contemporáneos Adolf Friedrich Graf von Schack, Felix Dahn, Karl Friedrich Henckell, John Henry Mackay, Otto Julius Bierbaum, Detlev von Liliencron, Richard Dehmel, así como de insignes poetas clásicos alemanes como Friedrich Rückert y Heinrich Heine, a los que volvió su mirada en la década de los años 20 y 30.

Este es el disco de cualquier oyente que desee experimentar la expresión de las emociones más íntimas, a la vez que descubrir en este “año Strauss” uno de sus repertorios más inéditos. Y como la macabra canción del título indica, se recomienda una escucha nocturna para percibir la verdadera intimidad y alcance expresivo de estas canciones.

Germán García Tomás
@GermanGTomas