Lady Macbeth de Mtsensk en el Met de Nueva York

Por Carlos Javier López Sánchez

La ópera Lady Macbeth de Mtsensk de Dmitri Shostakóvich  llega al  Met de Nueva York al comienzo de la temporada, y no arriesga al recuperar la efectiva producción de Graham Vick.

Brandon Jovanovich como Sergei, Nikolai Schukoff como Zinovy Ismailov, y Svetlana Sozdateleva como Katerina Ismailova Photo: Evan Zimmerman / Met Opera
Brandon Jovanovich como Sergei, Nikolai Schukoff como Zinovy Ismailov, y Svetlana Sozdateleva como Katerina Ismailova Photo: Evan Zimmerman / Met Opera

Dmitri Shostakóvich tenía 26 años cuando compuso Lady Macbeth de Mtsensk, una obra maestra del arte soviético que le arruinó su carrera operística, malogrando su proyecto de una trilogía entorno a la independencia de la mujer proletaria, de la que finalmente solo vio la luz su primera entrega, Lady Macbeth. Pero aún habría de cobrarse un precio mayor: Tras recibir la crítica del mismísimo Stalin, el joven Shostakóvich tardaría muchos años en poder dormir tranquilo, sin la inquietud de que agentes soviéticos le despertaran en plena noche para embarcarlo en un viaje sin regreso a Siberia, o aun final fatal en una cárcel de Leningrado. Lady Macbeth Met Nueva York

Fuera o no consciente del alto precio a pagar, por inconsciencia o generosidad artística, lo cierto es que esta Lady Macbeth es una de las óperas más interesantes del siglo pasado y, como los grandes clásicos de siempre, sigue hablando al público contemporáneo con la inusitada fuerza de lo novedoso. Lady Macbeth Met Nueva York

La Metropolitan Opera de Nueva York propone de nuevo la elocuente puesta en escena de Graham Vick, estrenada en este teatro hace casi 30 años. La escenografía recrea con facilidad la complejidad de la partitura y sirve como campo franco para que tanto la orquesta como los solistas desarrollen su arte con el adecuado apoyo visual. Ni los desinhibidos figurines ni las referencias a la rusia del desarrollismo de mediados del siglo pasado que propone Paul Brown resultan estridentes ni excesivamente retóricas, y van siempre en línea con lo propuesto por Shostakóvich.

Para la reposición de esta producción, el Met asiste al debut de la joven directora de orquesta canadiense de ascendencia ucraniana Kery-Lynn Wilson, quien llega al Lincoln Center después de su exitosa y emotiva gira inaugural con la Ukranian Freedom Orchestra. Wilson destacó en su debut en el Met por su energía y su solvencia, con una propuesta más enfática que refinada, frente a un sólido reparto de solistas.

La soprano rusa Svetlana Sozdateleva fue una excelente Katerina (Lady Macbeth), derrochando pujanza vocal y poderío escénico. Da gusto cuando una cantante no tiene miedo de utilizar la voz en toda su extensión, con rocosos sonidos de pecho y vibrantes ataques al agudo, cubriendo la nota cuando toca o dejando libre la emisión, casi hasta el grito, en un canto hiperrealista y atinado.

El tenor americano Brandon Jovanovich dejó muy buen sabor de boca con su Sergei. De bello timbre y amable extensión, la amabilidad del instrumento y el almíbar de su voz contrastaron con la primitiva psique del personaje, lo que Jovanovich supo compensar con un notable esfuerzo actoral. Lady Macbeth Met Nueva York

El papel de Boris Ismailov, el suegro de Katerina que muere envenenado cuando esta le sirve un plato de setas con matarratas, corrió a cargo del bajo barítono canadiense John Relyea, que nos regaló una interpretación incontestable de Boris, sirviendo lo trágico y lo cómico con sendas cargas de irresistible humanidad. Por su parte, el tenor Nikolai Schukoff cantó el rol de Zinovy Ismailov con templanza y finura expresiva, muy atento a lo que acontecía en el foso de Keri-Lynn Wilson.

Sin desmerecer la interpretación del resto de comprimarios, destacamos aquí las prestaciones de Alexander Tsymbalyuk, que estuvo magnifico en su papel de viejo anciano. El vibrato justo, la musicalidad y el vuelo en la línea de canto del bajo ucraniano posibilitaron el disfrute pleno de su voz, ancha y sana en todo el registro, llena de armónicos, y dotada con esas raras irisaciones de las voces eslavas.

Alexander Tsymbalyuk en Lady Macbeth de Mtsensk. Photo: Evan Zimmerman / Met Opera
Alexander Tsymbalyuk en Lady Macbeth de Mtsensk. Photo: Evan Zimmerman / Met Opera

El coro del Met, preparado por el veteranísimo Donald Palumbo, sigue dando muestras de enorme calidad en cada representación, si bien no está al nivel de otras temporadas por la inexorable rotación de cantantes. El conjunto cumplió con la prosodia rusa y, en plena complicidad con la batuta de Wilson, mostró unos mimbres que anticipan grandes ensembles por venir.

Lady Macbeth ha sido, junto a Medea y Electra en Idomeneo, la punta que cierra el triángulo de anti-heroínas en el comienzo de esta nueva temporada en el Met de Nueva York. La compañía demuestra así que su capacidad de producción operística está intacta, y la máquina bien engrasada para lo que queda de año, que no es poco. Lo seguiremos contando, como siempre, en Operaworld.

OW


Metropolitan Opera de Nueva York, a 21 de octubre de 2022. Lady Macbeth de Mtsensk, ópera en cuatro actos con música de Dmitri Shostakóvich y libreto en ruso del compositor y Aleksandr Preis, basado en la historia homónima de Nikolái Leskov.

Dirección Musical: Keri-Lynn Wilson. Orquesta y coro de la Metropolitan Opera (director del coro: Donald Palumbo). Director de escena: Graham Vick, Escenografía y vesturario: Paul Brown, Iluminación: Nick Chelton, Coreógrafo: Ron Howel.

Reparto: Svetlana Sozdateleva, Brandon Jovanovich, Nikolai Schukoff, John Relyea, Maria Barakova, Rodell Rosel, Goran Jurić, Alexey Shishlyaev, Alexander Tsymbalyuk.