Turandot en la Expo de Milan 2015

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Turandot en la Expo de Milan 2015
Turandot en la Expo de Milan 2015

Para la inuguración de la Expo de Milán 2015, el Teatro alla Scala quiso ‘tirar la casa por la ventana’ con su producción de la última ópera de Giacomo Puccini, “Turandot”. Aún no era Riccardo Chailly el director musical del teatro, pero ya mantenía con él excelentes relaciones, como podemos apreciar por su excelente lectura, que pone de relieve como pocas veces toda la riqueza y la modernidad de la partitura, con un sonido absolutamente fabuloso, recogido por una espléndida grabación, y un sentido dramático de primer orden (valga como ejemplo toda la intervención de la “princesa de hielo” en el I acto, desde la introducción a “In questa reggia”, y la escena de las adivinanzas). El maestro milanés opta, como en otras interpretaciones suyas (e incluso en un registro fonográfico de ‘rarezas’ del músico de Lucca) por el final de Luciano Berio, que, la verdad, tiene muy poco que ver con la ópera, y fatiga inncecesariamente a los cantantes (y al público). Creo que la tan denostada conclusión de Franco Alfano funciona mejor, y es bastante respetuosa con el original. Al parecer, Franz Lehár estuvo entre los nombres barajados para su terminación…

El montaje de Nikolaus Lehnhoff revela a un verdadero hombre de teatro, que sabe unir la esperada espectacularidad con un cierto ‘germanismo’ en la caracterización y el movimiento de los personajes que no va mal con la obra, orientándola un poco hacia el expresionismo alemán.

Estupendo también el cuarteto solista, encabezado por la sueca Nina Stemme, que sigue la línea de cantantes nórdicas fieras y orgullosas en este papel, con agudos explosivos (a lo Birgit Nilsson). El tenor letón Aleksandrs Antonenko posee los medios potentes que requiere Calaf, y aquí es suficiente con eso. Maria Agresta está en su elemento como Liù, y no tiene que forzar sus medios como en Norma, revelándose como una soprano lírica con cuerpo y elegantes maneras, y magnífica proyección. Alexander Tsymbalyuk es un Timur muy digno. Y excelentes los comprimarios (los tres Ministros, el Mandarín…, y por una vez el emperador -Carlo Bosi- no es confiado a una ‘vieja gloria’), como corresponde a un teatro de primerísima fila, que sigue cuidando estos detalles. En resumen, posiblemente, una de las mejores versiones de “Turandot” en vídeo. Aunque lo del final es siempre cuestión de gustos…

Rafael Banús