CD.Integral sinfonias. Schumann.Y. Nézet-Séguin. DG

106

Schumann: integral sinfónica. Sinfonías 1ª (“Primavera”), 2ª, 3ª (“Renana”) y 4ª. Orquesta de Cámara de Europa, Yannick Nézet-Séguin (director). Grabación en directo. Deutsche Grammophon, 2014. 2CD. schumannnezet-seguin Vital y equilibrado Schumann El director canadiense-francés Yannick Nézet-Séguin afronta su primer ciclo sinfónico para el sello Deutsche Grammophon con las cuatro sinfonías de Robert Schumann al frente de la Orquesta de Cámara de Europa, una de las formaciones más versátiles del momento interpretando con criterios de absoluta calidad casi cualquier tipo de repertorio orquestal. Cuando sale al mercado discográfico una nueva versión de una obra (en este caso una integral sinfónica) de la que ya existen varias para elegir, se debe valorar qué aporta la novedosa propuesta al catálogo de grabaciones discográficas preexistentes. En el caso de Nézet-Séguin es la suya una visión que en conjunto podríamos denominar equilibrada respecto a lo que se considera tradición e historicismo. La concepción general de estas cuatro sinfonías schumannianas no posee el empaque y la grandilocuencia que llegaron a imprimirlas otros directores de renombre en el pasado, pónganse como ejemplo las históricas lecturas de Karajan con sus filarmónicos berlineses. En estas versiones de Nézet-Séguin es el factor de ligereza el principal hilo conductor, por la propia consideración que el director posee de estas obras. Más si cabe, algunos de los finales son auténticas explosiones de virtuosismo en sus manos, como el accelerando que realiza en el Finale de la Segunda. En los movimientos lentos, por su parte, el canadiense-francés consigue crear un clima íntimo, cuasi de música de cámara: véase el Adagio espressivo de la Segunda o el tercer movimiento de la Tercera, “Renana”. Pero aunque el atento miramiento a unas dinámicas muy contrastadas resulta idóneo para resaltar algo tan propio de Schumann como es la siempre cambiante frase musical en términos de ritmo y dinámica, quizá pueda parecer que la perfección en la línea melódica quede disminuida un tanto ante tal derroche de vitalismo. Ante todo hay que subrayar el componente sonoro de la Chamber Orchestra of Europe, ya que el director ha cuidado mucho determinados detalles instrumentales en estas interpretaciones. El conjunto orquestal que dirige Nézet-Séguin es en efectivos un término medio entre una formación camerística al uso y una gran orquesta sinfónica, por lo que escuchando cualquiera de las cuatro sinfonías la percepción en general es de una orquesta más reducida de lo habitual, sin sobrecargas innecesarias y sumamente ágil. En lo que a cuerdas se refiere, la orquesta cuenta aquí con nueve primeros y segundos violines, seis violas, cinco violonchelos y cuatro contrabajos. El mordiente de toda la cuerda y su forma de doblar ciertas melodías mediante los abundantes trémolos es capaz de obtener la aludida sensación de ligereza en los tempi rápidos. Otro detalle más, como la incisividad de los metales, era un elemento que según el propio director se tendía a atenuar para no emborronar el resto del conjunto, y aquí hallamos una sonoridad muy solemne de trompetas modernas que aporta inéditos matices, como un ataque contundente y una sutil forma de hacer declinar el sonido. El viento madera se percibe más de lo habitual al encontrarnos con una menor masa orquestal, por lo que es una delicia para los oídos escuchar con total nitidez solos de clarinete, oboe y flauta. Como apunte y en referencia a la Cuarta Sinfonía (que en realidad fue la Segunda en orden de publicación), Nézet-Séguin se decanta por la versión revisada de 1851 que se ejecuta sin solución de continuidad entre movimientos, ya que piensa que el compositor necesitaba de ese cambio ulterior para plasmar lo que realmente pretendía en la partitura. En relación a la toma de estas sinfonías, una vez más nos sorprendemos ante la excelente calidad de sonido llevada a cabo para presentar como si se hubiera realizado en estudio una grabación que en realidad pertenece a diversos conciertos en directo, en la Cité de la Musique, París, en noviembre de 2012, registrados por Radio France. Se llegó a manifestar en la propia época de Schumann que sus cualidades como orquestador eran más que dudosas, pero estas nuevas versiones, que pueden resultar más o menos acertadas desde el punto de vista estético y/o técnico, vienen a desmentir hoy en día tales afirmaciones del pasado para hacer justicia a la producción sinfónica del músico de Renania. Germán García Tomás @GermanGTomas