Entretenido concierto de Patrizia Ciofi en el Teatro Real

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Patrizia Ciofi en el Teatro Real
Patrizia Ciofi

Dentro de los conciertos vocales que incluye todos los años en su programación el Teatro Real se incluye el que ahora nos ocupa, íntegramente formado por música de Rossini, y con un dúo protagonista un tanto inusual. El resultado del concierto ha sido positivo y el público ha salido contento.

Patrizia Ciofi es una soprano bastante habitual en el Teatro Real, donde ha cantado en diversas ocasiones, la última de ellas hace 4 años en la parte de Leila de Pescadores de Perlas. Posteriormente, tenía que haber sido Violeta, pero suspendió. Ella siempre ha sido una soprano ligera, con una voz no especialmente atractiva, siendo siempre una intérprete destacada. En los últimos años ha ido cambiando su repertorio hacia personajes más pesados, aunque su voz no me parece adecuada para ellos. Particularmente llamativa es la muy reciente incorporación a su repertorio de nada menos que Norma. También en este concierto pasa algo del mismo tipo, ya que, mientras que en la primera pare no sale del personaje de Amenaide, que lo ha cantando muchas veces en escena incluido el Teatro Real hace 10 años, en la segunda ha cantado arias más pesadas y más discutibles en lo que se refiere a su adecuación vocal a ellas. Me estoy refiriendo a personajes como Mathilde en Guillermo Tell, la propia Armida o incluso Semiramide.

El caso de la mezzo-soprano Marie-Nicole Lemieux es distinto. Efectivamente, nunca ha cantado ópera en el Teatro Real y se trata de una cantante de voz amplia, divertida en escena, destacada en agilidades y muy adecuada para cantar Rossini. La voz tiene calidad y está bien manejada, con unos graves que le hacen ser una Mrs. Quickly muy destacada hoy en día. Tiene buena extensión, aunque debería controlar más sus notas altas en forte, porque es lo menos agradable de todo su registro. Para ella fueron las mejores ovaciones de la noche.

El concierto se abrió en cada una de las dos partes con oberturas de óperas de Rossini. En la primera fue la de Tancredi, la música de cuya ópera cubrió íntegramente la primera parte del concierto, abriendo la segunda parte con la obertura de La Gazza Ladra. Ambas fueron bien cubiertas, como todo el concierto, por Giuliano Carella y la Orquesta del Teatro Real.

En esta primera parte las solistas nos ofrecieron dos dúos de Tancredi, haciendo frente Patrizia Ciofi en solitario a la conocida aria de Amenaide, mostrando adecuación y ofreciendo una buena interpretación, mientras que la canadiense nos ofreció un brillante Di tanti palpiti.

En la segunda parte Patrizia Ciofi cantó el aria Sombre forêt, donde estuvo correcta, aunque algo corta para mi gusto, y el aria de Armida D’amore al dolce impero, donde mostró una voz poco adecuada para el personaje.

Por su parte Marie-Nicole Lemieux hizo las delicias del público con su interpretación de Cruda sorte, de L’Italiana in Algeri, cantando con brillantez y mucha simpatía. Buena fue también su interpretación de Mura felici y su subsiguiente cabaletta, de La Donna del Lago, donde obtuvo las mayores ovaciones de la tarde.

Terminaron las dos cantando correctamente el dúo de Semirámide Serbami ognor si fido.

Como propina ofrecieron una notable interpretación del dúo de La Gazza Ladra, terminado con una muy divertida interpretación del famoso Dúo de los Gatos.

En suma, un concierto agradable, en el que destacó la mezzo canadiense por encima de la soprano italiana.

El Teatro Real ofrecía una entrada de alrededor del 75 % de su aforo. El público se mostró muy cálido con las artistas, especialmente en la segunda parte del concierto

El precio de la localidad más cara era de 91 euros, habiendo butacas de platea a 87 euros. La localidad más barata costaba 21 euros

José M. Irurzun