«Il trovatore» del Villamarta de Jerez o como lidiar con la pandemia

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Hacía más de un lustro que no acudía a una representación de ópera en el jerezano Teatro Villamarta y me ha maravillado constatar que su alta calidad como centro de creación lírica en el sur de España, a pesar de las varias crisis atravesadas, sigue siendo el sello de la casa. A esta nueva producción de Il trovatore la espada que pendía sobre el teatro ha sido la pandemia. El estreno fue aplazado al domingo y resultó ser la única función, de dos programadas, y a   medio día para no contravenir los protocolos sanitarios que rigen en la ciudad. La ópera elegida, tan popular como difícil, por el libreto y por las cuatro voces principales que requiere, dio el fruto buscado: un jugoso éxito por donde se le quiera ver. «Il trovatore» del Villamarta de Jerez

Andeka Gorrotxategi, Luis Cansino en "Il trovatore" del Villamarta de Jerz © Javier Fergo
Solistas y coro en «Il trovatore» del Teatro Villamarta de Jerez  © Javier Fergo «Il trovatore» del Villamarta de Jerez

La dirección de José María Moreno, al frente de la Filarmónica de Málaga reducida en el número de maestros, jugó con los tiempos adecuados a cada escena, enérgicos en las partes más agitadas y sosegados en los íntimos, empastado a los solistas y solventando con rapidez desajustes con el coro, un tanto chillón en las cuerdas femeninas. Los solistas se beneficieron del mimo del maestro, estando siempre en un edecuado equilibrio con el sonido de la orquesta. El Manrico de Andeka Gorrotxategi fue resuelto con empuje, pura pasión y buena línea melódica en una voz de coloración oscura que suena fresca. La soprano mexicana María Katzarava fue una Leonora de timbre atractivo, con un vibrato que da texturas, un registro grave bien provisto y cierta estrechez al subir al agudo. Si alguien alimentó el fuego de esas llamas omnipresentes fue Luis Cansino, un barítno verdiano en la tradición más clásica, vocalmente homogéneo, rotundo y sin descuidar matices que esquivan la monotonía en la que suelen caer algunos intérpretes del Conde de Luna. La Azucena de María Luisa Corbacho fue correcta, un tanto escasa de la garra y de la personalidad que reclama un personaje tan emblemático para las mezzosopranos. Quizás no estuvo e su mejor mañana, porque es una cantante que tiene todo para ser una magnífica Azucena. Como sí lo fue el Ferrando del bajo Javier Castañeda, brillante en la escena que abre la ópera y haciéndose notar en cada una de sus comparecencias vocales o escénicas, igual que la soprano Patricia Calvache (Inés) y el tenor Fran Gracia (Ruiz) en sus personajes secundarios. «Il trovatore» del Villamarta de Jerez

Andeka Gorrotxategi, Luis Cansino en "Il trovatore" del Villamarta de Jerez © Javier Fergo
Javier Castañeda (Ferrando) en «Il trovatore» del Villamarta de Jerez  © Javier Fergo

La propuesta escénica de Marta Eguilior ha plasmado el increíble melodrama en un ambiente tenebroso, atemporal y de coordenadas espaciales difíciles de definir. Se perciben muchas ideas sin llegar a concretar una vía concreta, más allá de la belleza visual en algunas escenas. El escenario compartimentado ofrece rapidez en el avance de la obra, sin embargo algunas escenas, por ejemplo todo el de inicio con Ferrando, solo era posible apreciarlas en esplendor desde la parte central de la sala. En esta ópera agrandar la desconexión entre los cuadros escénicos es un acierto, aunque debería buscarse una concordancia en la concreción plástica en la escenografía (también firmada por Eguilior). En este sentido chirrió el uso de velas y una antigua verja de hierro, con otra donde unas lámparas-lanzas tomaban el protagonismo en el espacio escénico. El sugerente vestuario (Jesús Ruiz), sumado al eficiente diseño de iluminación (David Bernués) y la potente coreografía (Inmaculada Sáenz) acompañaron y empujaron en positivo al espectáculo. Los videos (también firmados por David Bernués) tomaron como leitmotiv a las llamas de la hoguera de pasiones que es Il trovatore.

Patricia Calvache y María Katzarava en "Il trovatore" del Villamarta de Jerez © Javier Fergo
Patricia Calvache y María Katzarava en «Il trovatore» del Villamarta de Jerez      © Javier Fergo

El escaso público en la sala, por las condiciones sanitarias, aplaudió con entusiasmo sumándose a todos los artistas y de alguna manera al grito de la lírica en su defensa del lema “La cultura es segura”. «Il trovatore» del Villamarta de Jerez

Federico Figueroa

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Andeka Gorrotxetegi y María Luisa Corbacho en "Il trovatore" del Villamarta de Jerez © Javier Fergo
Andeka Gorrotxategi y María Luisa Corbacho en «Il trovatore» del Villamarta de Jerez © Javier Fergo

Jerez de la Frontera. Teatro Villamarta. 24 de enero de 2021.  Il trovatore. Andeka Gorrotxategi (Manrico), María Katzarava (Leonora), Luis Cansino (Conde de Luna), María Luisa Corbacho (Azucena), Javier Castañeda (Ferrando), Patricia Calvache (Inés), Fran Gracia (Ruiz). Coro del Teatro Villamarta. Orquesta Filarmónica de Málaga. Director musical: José María Moreno. Director de escena y escenografía: Marta Eguilior. Vestuario: Jesús Ruiz. Iluminación y audiovisuales: David Bernués Coreografía: Inmaculada Sanz.